No importa el origen del futuro papa, sino que sea adecuado al momento histórico

El cardenal mexicano Norberto Rivera en rueda informal comenta sus impresiones sobre el futuro papa, el cónclave y los desafíos de la Iglesia

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 1709 hits

El purpurado mexicano, Norberto Rivera Carrera, celebró hoy la misa del cuarto domingo de cuaresma en la iglesia de Roma de San Francisco a Ripa, de la que es cardenal titular. Después de la misma conversó con los periodistas allí presentes, formándose una pequeña rueda de prensa informal, en la que no faltaron risas y saludos.

El purpurado indicó que ya sabe por quien va a votar en el cónclave, y claramento no lo dijo, que desde el cónclave pasado muchas cosas han cambiado en el mundo y esto debe llevar a la Iglesia a plantearse esas problemáticas. Añadió que las Congregaciones Generales se realizaron con gran armonía, y que ni se planteó el problema del origen o color del futuro papa, sino que sea la persona adecuada para este momento histórico. Indicó que Vatileaks no ha asustado mucho, y que es un error comparar a los papas, pues cada uno trajo un carisma diverso. ZENIT estuvo allí presente y les narra los puntos principales del diálogo tenido.

ZENIT abrió las preguntas preguntando por qué motivo los católicos deben rezar por el cónclave, visto que es el Espíritu Santo quien lo asiste. El purpurado indicó que “Él que todo lo sabe y conoce, pide que seamos nosotros quienes solicitemos la luz de su Espíritu. No es que Él ignore nuestros pensamientos pero quiere que le pidamos. Así nos enseñó Jesucristo. No porque el Padre desconozca, sino que quiere que el Hijo recurra al Padre y nos envíe su Espíritu”.

Siguiendo con las preguntas de los comunicadores allí presentes el cardenal mexicano indicó que, respecto al cónclave anterior, “el mundo evidentemente ha cambiado, de manera notable. sobre todo en cuestiones de biología, de comunicación. Y esto dentro de la Iglesia produce un cambio profundo. Ahora hay una mayor comunicación, una mayor relación y hay más exigencia de comunicación”.

Entre los cambios en la sociedad citó: "Vida, matrimonio, la relación entre los ciudadanos, una mayor conciencia sobre derechos humanos, que no se tenía. Un mayor cuidado de la naturaleza”. Por ello indicó, desde el momento que “ha habido un cambio en la conciencia de las personas sobre estas realidades, la Iglesia tiene que hacerse las mismas preguntas”.

¿La Iglesia está madura para un papa extraeuropeo, por ejemplo un latinoamericano? Sin titubear ante la pregunta, el cardenal indicó que, “sobre esto, especulan los profesionales de la comunicación. Entre nosotros no se plantea de dónde debe ser, lo importante es que sea la persona adecuada para el momento presente, no pensamos ni en el origen, ni en el color”.

Sobre el perfil del futuro papa, indicó que “algunos quieren alguien que sepa dialogar más con la cultura; otros de mayor cercanía con su pueblo; o de mayor autoridad para poner en orden ciertas cosas en la Iglesia”. “Agradecemos --dijo- que haya tanta diversidad y cada uno la tenga. El perfil mío sobre el futuro lo tengo muy claro antes incluso de venir aquí a las sesiones generales”.

Porque, precisó, “La persona es única y los medios de comunicación continuamente cometen el error de estar comparando. Con Juan Pablo II, con Juan XXIII, con Pío XII y otros ya añoran al papa Benedicto. Yo creo que la persona del futuro papa tiene que ser totalmente distinta de ellos. Deben contribuir con sus propios carismas y no ser repetición de otro papado, ni volver atrás”.

Esto no significa que el cónclave “vaya a ser largo debido a que hay diversidad de pensamiento, porque nos pondremos de acuerdo”.

Sobre Vatileaks, o sea la fuga de noticias del Vaticano, y cuanto haya pesado en las Congregaciones de los obispos, indicó: “Decir que ha pesado mucho sería una exageración, que haya estado ausente sería un torpeza. Ha estado presente como tantos otros temas, no creo que haya inquietado mucho, se ha escrito una relación general específica que se le dará al futuro pontífice y él sabrá si dará a conocer o no”.

“Genéricamente --prosiguió-nos han dicho de qué se trata y creo que hay tranquilidad en ese sentido, no se ve que haya problemas de una grandeza que puedan trastornar o convulsionar a la Iglesia”. Precisó también el ambiente de tranquilidad en que se realizaron las Congregaciones y entre los cardenales, en el que “nadie se ha sentido ni agredido ni maltratado. Todos estamos en paz”.

Sobre una colecta de veinte mil firmas cuestionando su presencia en el Vaticano, con mucha tranquilidad, indicó: “No tengo ningún problema que ellos quieran seguir haciendo propaganda para su organización. Yo hace muchos años ya hice declaraciones y los tribunales de Estados Unidos me absolvieron, porque vieron que no tenía ninguna culpa en ese sentido”.

Siguiendo con las respuestas a los periodistas, añadió: “La Iglesia siempre tiene que estar reformándose, no puede paralizarse” y, sobre el celibato eclesiástico, ironizó: “No se lo que decidirá el futuro papa y el que va a serlo tampoco lo sabe”. Y al finalizar de la rueda mientras se iba indicó: “Yo ya se por quien voy a votar”.