No se puede predicar a Cristo sin la cruz, se arriesga ser una ONG asistencial

Primera homilía del papa Francisco. Misa ''pro ecclesia'' en la Capilla Sixtina con los 114 cardenales electores

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 2518 hits

Con gran solemnidad en la capilla que contiene los frescos de Miguel Ángel sobre el Juicio Final, se realizó hoy jueves por la tarde la misa pro ecclesia.

Con la misma el papa Francisco, ha querido concluir el cónclave, motivo por el cual participaron los 115 electores del mismo: el papa y los 114 cardenales, todos con casulla dorada.

La misa en latín que se realizó en la Capilla Sixtina, versus populi, duró casi una hora y media, y fue animada con los cantos polifónicos y llanos del coro de la Capilla Sixtina.

La homilía del papa fue breve, pero clara: no se puede predicar a Cristo sin la cruz, sin el riesgo de transformarse en una ONG asistencial.

El papa partió recordando las tres lecturas: “La primera lectura el movimiento en el camino; la segunda lectura, el movimiento de la edificación de la Iglesia y la tercera, el Evangelio, el movimiento en la confesión. Caminar, edificar, confesar”.

Y recordó el pedido de integridad que Dios hizo a la Casa de Jacob: “Venid, caminemos en la luz del Señor. Esto fue lo primero que Dios le dijo a Abrahan. Camina en mi presencia y sé irreprensible”.

“Nuestra vida --prosiguió el papa Bergoglio- es un camino y cuando nos detenemos la cosa no va. Caminar siempre en presencia del Señor y de la Luz del Señor. Con la irrepresibilidad que Dios le pedía a Abrahan en su promesa”.

Y sobre “Edificar la Iglesia” precisó que “se habla de piedras, tienen consistencia, piedras vivas, ungidas por el Espíritu Santo. Edificar la Iglesia, la Esposa de Cristo, sobre su piedra angular que es Nuestro Señor”.

“Y tercero --añadió el santo padre- confesar. Nosotros podemos caminar cuanto queramos, podemos edificar tantas cosas pero si no confesamos a Jesucristo, algo no va. Seremos una ONG piadosa, pero no la Esposa del Señor. Cuando no se camina uno se ha detenido. ¿Cuándo no se edifica sobre las piedras qué sucede? Lo que le pasa a los niños en la playa cuando hacen un castillo de arena: todo se derrumba, no hay consistencia”.

El nuevo papa aquí profundiza recordando que “Cuando no se confiesa a Jesucristo, me viene lo de Leon Bloy: 'Quien no le reza al Señor le reza al diablo'. Cuando no se reza a Jesucristo se confiesa la mundanidad del diablo, la mundanidad del demonio”.

“Pero la cosa --precisó el papa Francisco- no es tan fácil, porque en el caminar y construir, en el confesar, a veces hay remezones, que no son propiamente del camino, sino que nos llevan hacia atrás”.

Y recuerda el Evangelio leído : “Este evangelio prosigue con una situación muy especial. El mismo Pedro que confesó a Jesucristo dice. Tu eres Cristo, el hijo de Dios vivo, pero no hablemos de Cruz, esto no tiene que ver. Te sigo con otras posibilidades, sin la cruz, y cuando caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz, y cuando confesamos a Cristo sin la cruz, no somos discípulos del Señor, somos mundanos, hermanos, sacerdotes, cardenales, pero no discípulos del Señor”.

“Querría que todos nosotros --le expresó el santo padre a los presentes- después de estos días de gracia, que tengamos el coraje de caminar en presencia del Señor, con la cruz del Señor. De edificar la Iglesia sobre la sangre del Señor que derramó en la Cruz y confesar la única gloria: Cristo crucificado. Y así la Iglesia irá adelante”.

Y concluyó con un deseo, “para todos nosotros, que el Espíritu Santo, la oración de la Virgen nuestra Madre, nos conceda esta gracia: caminar, edificar, confesar a Jesucristo Crucificado. Que así sea”.