No sólo los ricos deben poder elegir la educación para sus hijos

La presidenta del Europarlamento en el II Congreso Católicos y Vida Pública

| 486 hits

MADRID, 20 dic 2000 (ZENIT.org).- Frente a la concepción estatalista de la educación presente aún en muchos países, la presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Fontaine, defendió ayer el derecho de los padres a velar por la enseñanza de sus hijos.



Fontaine presentó su reivindicación al clausurar ayer solemnemente el II Congreso Católicos y Vida Pública, organizado anualmente la Fundación Universitaria San Pablo-CEU en Madrid, que en este año afrontó el tema «Educar para una nueva sociedad».

La presidenta del Europarlamento, que habló sobre «Ecuación y libertad en la Unión Europea», aseguró: «son los padres los que tienen el derecho y la responsabilidad de velar por la calidad de enseñanza de sus hijos, desde que son pequeños hasta que son adultos».

«El colegio tiene la responsabilidad esencial en la educación de los niños, aunque debe compartir esa responsabilidad con la familia, centro donde se sintetiza toda la actuación de los actores múltiples de la educación», explicó Fontaine. Quien consideró que «no puede haber buenas políticas de educación sin buenas políticas familiares».

En pleno debate mundial sobre el tipo de apoyo que deben recibir las instituciones de educación privada, Nicole Fontaine calificó la libertad de enseñanza como «la primera» de las libertades (presente en casi todas las Constituciones europeas), ya que contiene «el derecho de los padres a elegir libremente el tipo de educación que quieren para sus hijos, el tipo de centro, y su orientación. No sólo las clases privilegiadas con dinero son las que tienen derecho a elegir el mejor centro de enseñanza para sus hijos».

Pero siempre --subrayó-- «teniendo en cuenta el deseo de los hijos; no se puede hacer esto en contra de los deseos del niño».

«Los padres cuando eligen un colegio dan la confianza a los educadores, pero no firman un cheque en blanco, ya que tienen derecho a vigilar la educación que se da a los hijos», consideró la política francesa.

La presidenta del Parlamento Europeo destacó que «hay que valorar la profesión docente como lo que es, una profesión necesaria y difícil». Por ello, afirmó, es necesaria una formación de calidad de los profesores».

En este sentido, Fontaine hico un llamamiento a la comunidad educativa para «movilizarse», ya que, ««se corre el riesgo de que sea una profesión de último recurso, en la que no acudan los buenos».

Para la presidenta del Parlamento Europeo, la construcción de Europa abre a la libertad de enseñanza y a la educación una «dimensión emocionante».

El II Congreso Católicos y Vida Pública, «Educar para una nueva sociedad», ha contado en la edición del año 2000 con la asistencia de 800 personas. El objetivo ha sido establecer un foro de debate nacional que permita analizar los retos de la educación en una sociedad plural.

La Fundación Universitaria San Pablo-CEU es una institución educativa con más de 70 años de experiencia. Cuenta con 15 centros universitarios y 11 de enseñanza no universitaria en varias ciudades de España. En total, tiene 30.000 alumnos, de los cuales, el 73% universitarios.