Nueva comunidad releva a una congregación religiosa en la plaza de España, en Roma

La Fraternidad de Jerusalén asumirá la gestión de la iglesia y el convento de la Trinidad de los Montes

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ROMA, jueves, 28 julio 2005 (ZENIT.org).- Ante la crisis de vocaciones, las religiosas de la Sociedad del Sagrado Corazón han dejado a las Fraternidades Monásticas de Jerusalén, fundadas en 1975, la iglesia y el convento de la Trinidad de los Montes, el famoso templo que se eleva sobre la Plaza de España en Roma.



La Santa Sede y la República Francesa firmaron el 12 de julio un acuerdo que registra este relevo en la gestión, pues el recinto sagrado está sometido a una histórica convención diplomática, que tiene su origen en 1828.

En la ceremonia de firma del acuerdo participaron el arzobispo Giovanni Lajolo, secretario para las Relaciones con los Estados y el embajador de Francia ante la Santa Sede, el señor Pierre Morel.

La Trinidad de los Montes es propiedad de los Píos Establecimientos en Roma y Loreto, institución gestionada por la Embajada de Francia ante la Santa Sede.

A continuación, el embajador de Francia ante la Santa Sede y presidente de los Píos Establecimientos de Francia en Roma y Loreto firmó junto al los priores generales de las Fraternidades Monásticas de Jerusalén una convención en la que se establecen las reglas que regirán el servicio de esta nueva comunidad católica en la Trinidad de los Montes.

Además de continuar con «la herencia excepcional» dejada por la Sociedad del Sagrado Corazón de Jesús, desde 1828, esta convención prevé que las Fraternidades de Jerusalén promuevan la irradiación «espiritual, cultural, artística y pedagógica» de la Trinidad de los Montes.

Se les confía, además, los centros que dependen de la Trinidad de los Montes: en particular, una escuela maternal en francés y una casa de acogida de peregrinos.

Las Fraternidades de Jerusalén son una familia religiosa de monjes y monjas surgida en París, en 1975, por inspiración del padre Pierre-Marie Delfieux. Su carácter monástico está haciendo que antiguas comunidades religiosas, que no tienen vocaciones, vean en esta nueva realidad eclesial una posibilidad de relevo.

Es lo que ya sucedió, por ejemplo, en 2001, con la Abadía de Mont-Saint-Michel (Monte San Miguel), una de las joyas de la arquitectura mundial, en plena frontera entre Bretaña y Normandía, que fue cedida por una comunidad de benedictinos, que la había construido en el año 966.

Será la duodécima comunidad de Las Fraternidades Monásticas de Jerusalén, esparcidas por Francia, Bélgica, Italia y Canadá. La edad media de estos monjes y monjas es de unos 32 años.

La Iglesia y el convento de Santa Trinidad de los Montes fueron construidos por petición del rey Carlos VIII de Francia. El recinto surge en un terreno comprado por este motivo en 1494 sobre la colina del Pincio, en Roma, por San Francisco de Paula, fundador de la Orden de los Mínimos. Las obras de construcción comenzaron en 1502.

Más información sobre las Fraternidades Monásticas de Jerusalén en http://jerusalem.cef.fr