Nuevos defensores del crucifijo en el Tribunal Europeo

El Centro Europeo por la Ley y la Justicia será “amicus curiae” en Estrasburgo

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ESTRASBURGO, viernes 14 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) informó este martes que el Centro Europeo por la Ley y la Justicia (CELJ) ha sido autorizado para ser amicus curiae (es decir, tercera parte) en el caso Lautsi contra Italia, más conocido como el “caso del crucifijo”.

Según ha podido saber ZENIT por esta institución, el CELJ presentará sus observaciones por escrito a la Gran Sala del TEDH el 26 de mayo.

La Gran Sala celebrará la audiencia pública el 30 de junio. La decisión judicial final será publicada a finales de año.

“En sus observaciones por escrito, el CELJ demostrará que la presencia del crucifijo en las escuelas italianas es legítima en sí, que no es irrespetuosa con otras creencias y que no hay nada en la Convención Europea de Derechos Humanos que pueda interpretarse como un imponer el laicismo en el contexto de la educación pública”, explica a ZENIT el director del CELJ, Grégor Puppinck.

El caso Lautsi fue remitido a la Gran Cámara del tribunal después de que el Gobierno italiano apelara, el pasado 28 de enero, una primera decisión emitida por la Sección Segunda del Tribunal el 3 de noviembre de 2009.

En esta primera decisión, el tribunal dictaminó que la presencia del crucifijo en las aulas es “contraria al derecho de los padres a educar a sus hijos en la línea de sus propias convicciones y al derecho de los niños a la libertad religiosa”, porque los alumnos italianos se sentirían “educados en un entorno escolar marcado por una determinada religión”.

El tribunal continuó afirmando que la presencia del crucifijo podría ser “emocionalmente perturbadora” para el hijo de la señora Lautsi, y, lo más importante, que su exhibición no podría “fomentar el pensamiento crítico en los alumnos” ni “servir al pluralismo educativo” esencial para preservar una “sociedad democrática”.

El tribunal concluyó que eso había sido una violación del artículo 2 del Protocolo número 1 (Derecho a la educación) considerado junto al artículo 9 (libertad religiosa) de la Convención.

Esta decisión ha sido duramente criticada por expertos políticos y juristas de varios Estados europeos como una imposición del “laicismo” en las diversas sociedades europeas.

En concreto, se ha reafirmado que la Convención Europea de Derechos Humanos nunca ha requerido que el Estado deba “observar la neutralidad confesional en el contexto de la educación pública” o de cualquier otro sector público.

De hecho, varios Estados miembros del Consejo de Europa son “Estados confesionales” con una religión oficial o un reconocimiento de Dios en sus leyes y constituciones.

Al conceder el pasado 2 de marzo la remisión ante la Gran Cámara de la decisión de noviembre, el tribunal ha reconocido que la decisión de noviembre plantea graves problemas legales y debe ser reconsiderada por la formación del tribunal.

El pasado 29 de abril, el Gobierno italiano presentó su memorándum al Tribunal explicando que los jueces de Estrasburgo no tienen competencias para imponer el laicismo a un país, y especialmente a Italia, un país caracterizado por su mayoritaria práctica religiosa e identidad católica.

Algunos Estados miembros, incluidos Malta y Lituania, así como 9 ONG también han sido autorizadas a unirse al caso ante la Cámara Alta.

Esta participación directa de algunos Estados miembros, como terceros, en un caso individual no tiene ningún precedente. Todos ellos actúan apoyando la legitimidad de la exposición pública del crucifijo.

También es excepcional el amplio apoyo garantizado al CELJ por un gran número (79) de miembros de Parlamentos de varios partidos políticos europeos, que se han unido al caso con el CELJ.

Puppinck destacó que “el verdadero pluralismo se aplicará primero en Europa y empieza respetando las diversas sociedades europeas en relación a la cultura, la identidad y las tradiciones religiosas. Una decisión del Tribunal supranacional que impone el laicismo en toda Europa es exactamente lo contrario a los valores de pluralismo, respeto y diversidad cultural”.

También han presentado al tribunal una petición formal de admisión como terceros en el proceso las Asociaciones Cristianas de Trabajadores Italianos (ACLI), el Comité Central de los Católicos Alemanes (ZDK) y las Semanas Sociales de Francia y representantes de la red Iniciativa de Cristianos por Europa.

El CELJ es una organización jurídica internacional sin ánimo de lucro dedicada a la protección de los derechos humanos y la libertad religiosa en Europa y en todo el mundo.

Los abogados del CELJ han actuado en numerosos casos ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Además, el CELJ tiene un estatus especial consultivo con el ECOSOC de las Naciones Unidas y está acreditado en el Parlamento Europeo.

Más información: http://www.eclj.org