Nuncio en Colombia, nuevo presidente de la Academia diplomática vaticana

Monseñor Stella sustituye al arzobispo Justo Mullor García

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CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 15 octubre 2007 (ZENIT.org).- Benedicto XVI ha nombrado presidente de la Academia Pontificia Eclesiástica, en la que se forman los sacerdotes diplomáticos de la Santa Sede, al arzobispo Beniamino Stella, de 66 años, hasta ahora nuncio apostólico en Colombia y precedentemente en Cuba.



Sustituye al arzobispo español, monseñor Justo Mullor García, antiguo nuncio apostólico en México, quien presentó su renuncia tras haber cumplido los 75 años de edad, según informó este sábado la Oficina de Información de la Santa Sede.

Los candidatos a la Academia Pontificia Eclesiástica, fundada por el Papa Clemente XI en 1701, deben haber recibido un título universitario y otro en Derecho Canónico. El programa de estudio incluye idiomas y dura entre tres y cuatro años. En la Academia hay un promedio de 35 estudiantes provenientes de al menos 20 países.

La Santa Sede cuenta con el servicio diplomático más antiguo del mundo. Hunde sus orígenes en los primeros siglos, cuando los legados papales eran enviados para representar a los pontífices en concilios importantes o por otros motivos. De hecho, se da constancia de que hubo un legado en el Concilio de Nicea, en el 325.

Aunque la misión de los primeros representantes papales fue de carácter eminentemente espiritual, comenzó a haber cambios entre el siglo V y el VIII, cuando los Papas mandaban emisarios temporales a las ceremonias civiles especiales así como a eventos religiosos.

A mitad de siglo XV surgió la representación papal permanente y ya en el siglo XVI la historia registra el establecimiento de nunciaturas apostólicas en distintos países, con un intercambio de representantes entre esos países y la Santa Sede. La primera nunciatura apostólica se estableció en Venecia en 1500.

Como se afirma en la Convención Diplomática de Viena del 18 de abril de 1961, los Embajadores de la Santa Sede, llamados nuncios apostólicos, son considerados los decanos del cuerpo diplomático del país en el que están acreditados.

La Santa Sede ejerce tanto el derecho «activo» de enviar emisarios a otros Estados como el derecho «pasivo» de recibir a sus emisarios. Actualmente la Santa Sede intercambia representantes con 176 países. Los Emiratos Árabes Unidos fueron los últimos en entablar relaciones oficiales, el 31 de mayo de 2007.

Además la Santa Sede mantiene relaciones especiales con la Federación Rusa, la Oficina de la Organización para la Liberación de Palestina y la Soberana Orden Militar de Malta.

El 24 de junio de 1969, el Papa Pablo VI, que durante el Concilio Vaticano II había expresado el deseo de que las funciones de los legados papales se definieran más claramente, promulgó el motu proprio «Sollicitudo omnium Ecclesiarum» («La solicitud por todas las Iglesias»), que trataba precisamente esta cuestión.

Entre otros deberes del legado pontificio, enumerados en el canon 364 del Código de Derecho Canónigo, se encuentra el de «Informar a la Sede Apostólica acerca de las condiciones en que se encuentran las Iglesias particulares»; «prestar ayuda y consejo a los Obispos, sin menoscabo del ejercicio de la potestad legítima de éstos»; «mantener frecuentes relaciones con la Conferencia Episcopal»; «en lo que atañe al nombramiento de Obispos, transmitir o proponer a la Sede Apostólica los nombres de los candidatos».

También son funciones suyas: «Esforzarse para que se promuevan iniciativas en favor de la paz, del progreso y de la cooperación entre los pueblos; defender juntamente con los obispos, ante las autoridades estatales, todo lo que pertenece a la misión de la Iglesia y de la Sede Apostólica; ejercer además las facultades y cumplir los otros mandatos que le confíe la Sede Apostólica».

La Santa Sede está representada ante organizaciones gubernamentales internacionales, entre ellas: las diferentes sedes y agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU); la Agencia Internacional de Energía Atómica, en Viena (Austria); la Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa (OCSE), también en Viena; el Consejo de Europa, en Estrasburgo (Francia); la Organización de los Estados Americanos (OEA), en Washington (Estados Unidos) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), en Ginebra (Suiza). También tiene relaciones diplomáticas con la Comunidad Europea.

La Santa Sede tiene representación permanente ante diez organizaciones internacionales no gubernamentales.