Obispos de Asia unen fuerzas contra la droga, el sida y otras enfermedades

Afrontaron el tema con el presidente del Consejo Pontificio de la Salud

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VAILANKANNI, 14 febrero 2002 (ZENIT.org).- La Jornada Mundial del Enfermo, celebrada en la «Lourdes de Oriente, Vailankanni, el 11 de febrero, sirvió para que la Iglesia en Asia una sus esfuerzos en la lucha contra la drogadicción, el sida, la tuberculosis, la malaria y la malnutrición en Asia.



En el encuentro, que había sido precedido por jornadas de reflexión, se reunieron con este objetivo representantes de las Conferencias Episcopales de Asia con el legado papal y presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, el arzobispo Javier Lozano Barragán.

La Comisión de Salud de la Conferencia Episcopal de India (CBCI) ilustró en el encuentro la grave crisis sanitaria que atraviesa el continente. Su presidente, el obispo Thumma Bala, pidió al delegado papal que orientara a su trabajo en este sentido.

El presidente de la CBCI, el arzobispo Cyril Mar Baselios, fue muy explícito: «Si el Consejo Pontificio toma la iniciativa de diseñar programas para profesionales médicos, religiosos y laicos que trabajan en el campo de la pastoral de la salud, nos ayudaría enormemente a ofrecer cursos de orientación».

El presidente de la Conferencia Episcopal de Malasia, Singapur y Brunei, arzobispo Anthony Soter Fernandez de Kuala Lumpur, sugirió que la Federación de Conferencias Episcopales de Asia (FABC) desempeñe un papel vital uniendo a las comisiones de salud de los diferentes episcopados.

El arzobispo Lawrence Kai de Thailandia centró su atención en la alta incidencia de la adicción a la droga en Thailandia. «Cuanto más tratamos de rehabilitar a los adictos, más caen víctimas de la droga --constató--. Las víctimas del sida son difíciles de tratar, son pobres y tienen que gastar mucho para su tratamiento». Expresó su aprecio por los padres carmelitas tamiles y las hijas de la Caridad de Filipinas por «su maravilloso ministerio de rehabilitación».

El padre Sebastian Ouseparambil de la Asociación Católica de Hospitales de Asia (CHAI) dijo que «la tuberculosis y la malaria han vuelto y con creces» a la India rural. Anunció que CHAI tiene planeado desarrollar un currículum con la Universidad Nacional Abierta Indira Ghandi, en Nueva Delhi, que capacite a profesionales de la salud para «afrontar los actuales desafíos en el ministerio de la pastoral de la salud». «Nuestro objetivo es hacer la salud asequible para los últimos», añadió.

En sus conclusiones finales, el arzobispo Lozano Barrgán alentó a la Iglesia a luchar más aún, pues «la nobleza y la dignidad de cada persona enferma no debe disminuir con la enfermedad».

«La pastoral de la salud implica testimoniar a Cristo en situaciones extremas, cuando todo es oscuro y parece perdido», añadió.