Obispos de Estados Unidos: Es el momento de fijar el sistema de inmigración

Prelados piden al Congreso la "legislación más humana posible"

Washington DC, (Zenit.org) Redacción | 567 hits

El presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos (USCCB), cardenal Timothy Dolan de Nueva York, dijo que "ahora es el momento" para arreglar el sistema de inmigración de la nación.

Así se expresó este lunes en una conferencia de prensa, donde estuvo acompañado por el arzobispo José Gómez de Los Angeles, presidente del Comité de Obispos sobre la migración, y el obispo John Wester de Salt Lake City, presidente del Comité de Comunicaciones de la USCCB.

"Déjenme decirles que ahora es el momento de abordar este tema", dijo el cardenal Dolan. "En estos precisos momentos, las personas vienen siendo deportadas y un número indeterminado de familias están siendo divididas. Seres humanos siguen muriendo en el desierto americano. Este sufrimiento debe terminar".

La Iglesia católica tiene mucho que aportar al debate nacional de inmigración, dada la historia de la Iglesia como una Iglesia inmigrante, "que ha acogido a las sucesivas oleadas de inmigrantes en nuestras parroquias, en programas de servicios sociales, hospitales y escuelas", agregó el cardenal Dolan.

"Como pastor de la archidiócesis, de la que es quizás la mayor ciudad de inmigrantes en el mundo, sé de primera mano de los muchos esfuerzos que se han hecho por la comunidad católica en favor de los inmigrantes", reflexionó.

Se comprometió a trabajar con los promotores de la legislación de inmigración y otros funcionarios electos para "lograr la legislación más humana posible".

Una ley perfectible

En respuesta a la legislación de reforma de inmigración recientemente introducido en el Senado de Estados Unidos, el arzobispo Gómez dijo que el itinerario hacia la ciudadanía para la población indocumentada en la legislación es bienvenido. Pero ciertos requisitos "podrían dejar a muchos atrás, permaneciendo en las sombras".

Señaló las áreas de mejora, entre ellas la necesidad de acortar el tiempo necesario para obtener la ciudadanía, crear una fecha de corte más generosa y eliminar los obstáculos para los inmigrantes de bajos ingresos.

"Si el objetivo [de la ley] es resolver el problema de una manera humana, entonces todos los indocumentados deberían poder participar", dijo el arzobispo Gómez. También se refirió a la necesidad de preservar la unidad de la familia como piedra angular del sistema de inmigración de la nación.

"Este es un momento importante e histórico para nuestro país y para la Iglesia", agregó Gómez. "Esperamos que la legislación mejore y avance, y vamos a trabajar hacia ese fin. La vida de millones de seres humanos dependen de ella ".

El obispo Wester dijo que la elegibilidad para la residencia permanente y la ciudadanía no debe depender de las iniciativas de aplicación de contenidos en la legislación. Advirtió que esto podría crear una subclase permanente de facto.

El obispo Wester también pidió que el debate sobre inmigración, se lleve a cabo de forma "civilizada y respetuosa".