Obispos de Estados Unidos: "Guantánamo hiere la reputación del país"

Piden a Obama que cumpla su promesa de cerrar la prisión. Detención indefinida socava lucha contra el terrorismo

Lima, (Zenit.org) Redacción | 593 hits

En una carta fechada este 25 de junio, el presidente de la Comisión de Justicia y Paz Internacional de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, monseñor Richard E. Pates, expresó su preocupación al gobierno estadounidense por la situación de los detenidos en la cárcel de la Bahía de Guantánamo.

La misiva, dirigida al Secretario de Defensa, Chuck Hagel, sirvió para que el alto prelado recordara el discurso ofrecido el pasado 23 de mayo por el presidente Barack Obama, quien reveló sus esfuerzos por cerrar Guantánamo, y el pedido que le hizo al Congreso para levantar las restricciones y transferir a los detenidos de dicha instalación.

En otro pasaje de su carta, el también obispo de Des Moines, alertó sobre el hecho publicado por los medios de comunicación, que revela una huelga de hambre de cerca de 100 detenidos, y cómo se les viene administrando alimentación forzada mediante un tubo insertado desde la nariz hasta el estómago.

Citando al Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, en relación a que el derecho a la defensa no puede ejercerse en ausencia de normas morales y legales, le recuerda que esta enseñanza es aplicable a la situación en Guantánamo, dado que los detenidos "tienen derecho a un juicio justo e imparcial, celebrado en el momento oportuno".

En otra parte de su carta, el representante de los obispos estadounidenses revela que "por lo menos no se ha demostrado el crimen en primera persona de 86 detenidos" y revela que muchos de los detenidos nunca han sido juzgados, a pesar de permanecer hasta once años en Guantánamo.

Ante esto advierte que la detención indefinida de los detenidos "no solo es perjudicial a las personas, sino también hiere la reputación moral de nuestra nación, compromete nuestro compromiso con el imperio de la ley, y socava nuestra lucha contra el terrorismo".

El obispo Pates concluye su carta con un llamado a trabajar de una manera "cuidadosa y rápida", con el fin de "hacer valer el compromiso del Presidente de cerrar esta instalación".