Obispos del mundo piden a los países industrializados más compromiso con los pobres

Presididos por el cardenal Maradiaga hablan con el presidente alemán del G8

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BERLIN, miércoles, 2 mayo 2007 (ZENIT.org).- El presidente federal de Alemania, Horst Koehler, recibió este miércoles en Berlín a una delegación de obispos de casi todo el mundo, encabezada por el cardenal hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga, para hablar sobre los preparativos de la cumbre del grupo de los siete países más industrializados y Rusia, el G8, que se realizará en Heiligendamm, del 6 al 8 de junio.



El cardenal Rodríguez Maradiaga entregó un documento al presidente Koehler, en el que los representantes eclesiales manifiestan su profunda preocupación por la disminución de la ayuda a los países en vías de desarrollo y reclama su aumento.

Pide también una rápida anulación de sus deudas, sin condiciones, tal como solicitó el Papa Benedicto XVI, en una carta dirigida a la canciller alemana Angela Merkel, cuyo país preside este año el G8 y es presidente de turno de la Unión Europea.

La delegación de obispos está integrada por diez prelados de América Latina, Estados Unidos, Europa, África y Asia, así como por representantes de la obra episcopal alemana Misereor, de ayuda a los países en desarrollo, y por otras entidades católicas internacionales.

«Precisamente estamos cumpliendo el 40 aniversario de la encíclica de Paulo VI Populorum Progressio (el Desarrollo de los Pueblos) y constatamos que el desarrollo es todavía una asignatura pendiente y sin desarrollo no tendremos paz en el mundo», dijo el purpurado, quien integra, entre otras, la Comisión Pontificia para América Latina.

Previamente, la delegación se entrevistó este martes con la ministra alemana de Cooperación Económica y Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul.

«Vamos a sostener ese diálogo con los representantes del gobierno de Alemania --como ya se hizo en Gran Bretaña el domingo y el lunes- y también lo haremos en Italia. En el Vaticano esperamos tener una audiencia con el Santo Padre» para informarle sobre los resultados de esta gira, declaró el cardenal Rodríguez Maradiaga este martes a propósito de la entrevista con la ministra.

La delegación de los países en desarrollo, encabezada por el arzobispo de Tegucigalpa (Honduras), está integrada por los arzobispos Vicent Michael Concessao, de Nueva Delhi (India), John Onaiyekan, de Abuja (Nigeria), y Laurent Monsengwo Pasinya, de Kisangani (Congo).

La delegación de los países del G8 está compuesta, entre otros, por los cardenales Keith O'Brien, arzobispo de St. Andrews y Edimburgo, y Cormac Murphy-O'Connor, arzobispo de Westminster (Londres), así como por representantes eclesiales de Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña y Estados Unidos.

En una eucaristía, presidida por el cardenal Rodríguez Maradiaga en Berlín, los obispos rezaron por «el éxito de estas conversaciones con los gobiernos del G8» y por un «mayor acercamiento solidario de la Iglesia a los trabajadores» en el proceso de globalización.

«La globalización no se puede reducir a la economía. Y estamos viendo que el proceso se vuelve otra vez escondite de monopolios, y que propende al consumo y el materialismo, sin globalizar la corresponsabilidad, la caridad y la solidaridad», afirmó el cardenal Rodríguez Maradiaga.