Obispos irlandeses piden ayudar a los jóvenes a ir a misa los domingos

Llamamiento a los padres, entrenadores y empleadores

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MAYNOOTH, jueves, 13 marzo 2008 (ZENIT.org).- Los obispos de Irlanda han pedido a los padres, entrenadores y empleadores que trabajen juntos para ayudar a los jóvenes a asistir a misa el domingo.

La petición ha sido presentada por los prelados en una declaración emitida el pasado 11 de marzo, durante la reunión general de la Conferencia Episcopal Irlandesa en Maynooth, que acabó este jueves.

En el documento, los obispos urgen a los adultos «a respetar las necesidades espirituales de los niños y adolescentes, especialmente las relacionadas con la vida familiar y la práctica religiosa de los domingos, y que se abstengan de organizar eventos que chocan con los servicios religiosos matutinos del domingo».

«Desde la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, el domingo ha mantenido un lugar especial en las vidas semanales de sus seguidores --afirman los prelados-- Es un día de carácter diferente a los otros seis días de la semana, un día en el que dejamos de lado todo trabajo no esencial».

La nota afirma que hasta tiempos recientes, los domingos estaba dedicados a un equilibrio de actividades dedicadas a «familia, prácticas religiosas, visitar a los enfermos y a los ancianos y al ocio y pasatiempos recreativos».

Pero debido a la creciente tendencia a poner en el calendario eventos deportivos y a jóvenes trabajadores a medio tiempo en domingo por la mañana, el equilibrio se ha perdido.

«Deseamos dirigir la atención de todos los padres y tutores al conflicto de intereses que este calendario puede causar a los niños y adolescentes -afirman los obispos--. Deseamos también presentar este conflicto de intereses a la atención de los funcionarios y los entrenadores, a quienes reconocemos como personas de generosidad y buena voluntad».

Los prelados indican que una persona joven, temerosa de perder un juego o práctica por miedo a perder su lugar en un equipo, podría «perder el hábito de ir a la misa dominical», especialmente cuando se produce un conflicto con regularidad.

«Los padres católicos y los tutores también pueden perder la visión de su responsabilidad de ir a la misa del domingo debido a que pueden necesitar viajar con los jóvenes a eventos o asistir a apoyarlos», afirma la declaración.

Respecto a los jóvenes que trabajan, los obispos mostraron preocupación por aquellos que están anotados para trabajar tanto el sábado por la tarde como el domingo por la mañana, «sin que se les dé tiempo de asistir o a la Misa de víspera o a la de la mañana».

Los obispos añaden: «Pedimos a los empleadores que aseguren a sus jóvenes empleados de media jornada que se les de tiempo para ir a la iglesia en los fines de semana». 

Traducido del inglés por Nieves San Martín