Obispos italianos: es difícil transmitir la fe a los jóvenes

La iniciación cristiana no puede reducirse a una experiencia genérica

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ROMA, martes 30 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- “La transmisión de la fe a las jóvenes generaciones registra hoy fificultades inéditas a causa de un clima cultural que no ayuda a la maduración de las conciencias y al desarrollo de la libertad”. Así lo apuntan los obispos italianos, en su reciente Consejo Permanente, celebrado en Roma.

Durante los trabajos, declaró monseñor Domenico Pompili, portavoz de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), “se subrayó también la necesidad de mayor atención al presentar la doctrina católica para no reducir la iniciación cristiana a una experiencia genérica”.

“La convicción de que el sujeto de la catequesis es la comunidad en su conjunto, aun gracias a las diversas ministerialidades, representa una adquisición fecunda que debe hacerse crecer aún más”, subrayó.

Además, añadió, “la década sobre la educación será, esperamos, la ocasión para volver a proponer una reflexión adecuada sobre la iniciación cristiana”.

Monseñor Domenico Pompili informó también de que los obispos han aprobado una Carta, a cuarenta años de la publicación del Documento Base La renovación de la catequesis.

A propósito de esto, se ha “vuelto a confirmar la opción de fondo del Documento Base, revisada en esa elección antropológica, según la cual quien quiera hacer un discurso eficaz sobre Dios al hombre de hoy, debe partir de los problemas humanos y tenerlos siempre presentes al exponer el mensaje”.

Se ha procedido al envío a los obispos de los textos de la segunda parte de la tercera edición italiana del Misal Romano. Se aprobó también el borrador del Documento preparatorio de la próxima Semana Social, que tendrá lugar en Calabria del 14 al 17 de octubre próximos.

Los obispos italianos, prosiguió monseñor Pompili, señalo la Caritas in veritate como “la intervención magisterial que hay que tener presente, especialmente a la hora de dilucidar qué problemas entran en la Agenda, recordando que la cuestión social es siempre cuestión antropológica: mercado del trabajo y la empresa, emergencia educativa, inmigración, universidad, investigación y profesiones, reformas y participación democrática”.

“Otra cuestión que ha atraido la atención de los miembros del Consejo permanente es el estado de la presencia de sacerdotes extranjeros en Italia”, añadió.

De hecho, explicó, “en estos años ha crecido sensiblemente su número hasta los actuales 2.636 presbíteros (es decir, el 5% del clero operante en Italia), divididos entre el servicio pastoral a tiempo completo, capellanes para comunidades de lengua no italiana, guía espiritual de estudiantes”.

A propósito de esto, informó el prelado, “se ha coincidido en el hecho de que la lógica del don que está detrás de esta presencia, debe garantizar una estrecha relación con las Iglesias de procedencia (bajo la forma de hermanamientos) y valorar la presencia del sacerdote extranjero en la óptica de la cooperación misionera entre las Iglesias, favoreciendo su inserción en la actividad pastoral diocesana y acompañando su ministerio”.