Obispos italianos sobre abusos del clero: colaboración con las autoridades

El celibato no es “un impedimento o un menoscabo de la sexualidad”

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ROMA, miércoles 31 de marzo de 2010 (ZENIT.org).- Transparencia en la búsqueda de la verdad, colaboración con las autoridades del Estado y cuidadosa selección de los candidatos al sacerdocio.

Éstas son las claves para afrontar o prevenir los casos de abusos por parte de miembros del clero, según los obispos del consejo permanente de la Conferencia Episcopal Italiana.

Así lo indica el comunicado final de su encuentro de primavera, celebrado del 22 al 25 de marzo en Roma, bajo la presidencia del cardenal Angelo Bagnasco, arzobispo de Génova.

Los obispos aseguraron compartir la sensibilidad manifestada por el Santo Padre en la Carta pastoral a los católicos de Irlanda.

En ella, se recuerda que la pedofilia “es un crimen odioso, pero también un pecado escandalosamente grave que traiciona el pacto de confianza inscrito en la relación educativa”.

“La 'consternación', el 'sentido de traición' y el 'remordimiento' que han sentido algunos ministros de la Iglesia -se lee en el comunicado- explican la postura firme y luminosa de Benedicto XVI”.

Él, “sin dejar espacio para la incertidumbre ni caer en minimizaciones, invita a la comunidad eclesial a averiguar la verdad de los hechos, asumiendo en su caso los procedimientos necesarios”, afirman los obispos.

En este sentido, los obispos del consejo permanente afirmaron su “cercanía a las víctimas de abusos y a sus familias, parte vulnerada y ofendida de la Iglesia misma”.

También destacaron que “el rigor y la transparencia en la aplicación de las normas procesales y penales canónicas son la vía maestra en la búsqueda de la verdad”.

Éstas “no se oponen, sino que convergen en una leal colaboración con las autoridades del Estado, a las que compete determinar la consistencia de los hechos denunciados”, afirmaron.

Por otra parte, declararon que “una vez más, ha sido confirmada la exigencia de una cuidadosa selección de los candidatos al sacerdocio, escudriñando la madurez humana y afectiva, además de la espiritual y pastoral”.

“Se ha destacado el valor del celibato -continúa el comunicado-, que no constituye en absoluto un impedimento o un menoscabo de la sexualidad”.

Al contrario, para los obispos, el celibato “representa, especialmente en nuestros días, una forma alternativa y humanamente enriquecedora de vivir la propia humanidad en una radical donación a Cristo y a la Iglesia”.

“Los pecados de algunos -precisa el texto- no quitan la abnegación de la que dan prueba tantísimos sacerdotes”.

Esa abnegación, continúa, “la experimentan diariamente nuestras comunidades, impulsadas a un renovado compromiso en el ámbito de la educación”.

Los obispos italianos expresan su “plena confianza y sincera gratitud a tantos sacerdotes que, como los religiosos y las religiosas, se dedican en lo escondido y con espíritu de abnegación al anuncio del Evangelio y a la obra educativa, constituyendo a menudo el único punto de referencia en contextos sociales fragmentados y crispados”.