Oración por la justicia, la paz y la solidaridad

Presidida por Juan Pablo II en la audiencia general

| 809 hits

CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 8 septiembre 2004 (ZENIT.org).- Publicamos la «Oración por la justicia, por paz y la solidaridad en el mundo» que elevaron Juan Pablo II y los participantes en la audiencia general de este miércoles celebrada en el Aula Pablo VI del Vaticano.



* * *



[Un colaborador del Papa]
Hermanos y hermanas, acogiendo la invitación del Santo Padre, elevemos a Dios nuestra oración. Digamos juntos: ¡Te rogamos, óyenos!

1. Por los niños de Beslán, arrancados de la vida con la violencia cruel mientras se disponían a comenzar el año académico y por sus padres, parientes y amigos bárbaramente asesinados con ellos: para que Dios, en su misericordia, abra de par en par para ellos su casa, roguemos al Señor.

¡Te rogamos, óyenos!

2. Por los heridos, por las familias de las víctimas y por todos los miembros de la comunidad de Beslán, que con corazón desgarrado lloran la muerte de sus seres queridos: para que, apoyados por la luz de la fe y confortados por la solidaridad de muchas personas del mundo, sepan perdonar a quienes han cometido el mal contra ellos, roguemos al Señor.

¡Te rogamos, óyenos!

3. Por todos los niños que, en tantas partes de la tierra, sufren y mueren a causa de la violencia y de los abusos de los adultos: para que el Señor les permita experimentar el consuelo de su amor y pliegue al dureza de corazón de quien les hace sufrir, roguemos al Señor.

¡Te rogamos, óyenos!

4. Por las numerosas personas secuestradas en la atormentada tierra de Irak y, en particular, por las dos jóvenes voluntarias italianas, secuestradas ayer en Bagdad: para que sean tratadas con respeto y sean devueltas pronto incólumes al amor de sus seres queridos, roguemos al Señor.

¡Te rogamos, óyenos!

5. Por la justicia y la paz en el mundo: para que el Señor ilumine las mentes de quienes quedan subyugados por el hechizo de la violencia y abra los corazones de todos al diálogo y a la reconciliación para construir un futuro de esperanza y de paz, roguemos al Señor.

¡Te rogamos, óyenos!

[Santo Padre]
Dios, Padre nuestro, tú has creado a los hombres para que vivan en comunión entre sí. Haznos comprender que todo niño es una riqueza de la humanidad y que la violencia contra los demás es un callejón sin salida que no tiene futuro. Te lo pedimos por intercesión de la Virgen Madre de Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina por los siglos de los siglos.

[Traducción del original italiano realizada por Zenit]