Organizaciones católicas acuden a la cumbre sobre cambio climático

Cáritas Internacional piden un nuevo orden que ponga a los pobres primero

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ROMA, jueves, 3 diciembre 2009 (ZENIT.org).- Líderes eclesiales católicos, benefactores, agencias de ayuda humanitaria y grupos de defensa de los derechos humanos están uniendo sus fuerzas para exigir a los líderes mundiales una justicia climática en la próxima cumbre sobre cambio climático de Copenhague, Dinamarca.


 
Entre ellas, se encuentran Caritas Internacional y CIDSE (red internacional de agencias de desarrollo católicas) que representan a 180 agencias que abogan por un nuevo orden sobre el cambio climático que ponga por delante las necesidades de los pobres.

Las dos entidades enviarán representantes y obispos de 25 países a Copenhague para presionar a los gobiernos a que aprovechen la oportunidad de dejar un legado verde a las futuras generaciones. Entre los países representados están México, Zambia, Sudáfrica, América del Norte, Islas del Pacífico, Mozambique, Kenia y Europa.

La secretaria general de Caritas Internacional Lesley-Anne Knight, que asistirá a las conversaciones de la cumbre, afirma: "Los líderes mundiales deben ponerse de acuerdo sobre compromisos que obliguen legalmente a recortar los gases de efecto invernadero y a pagar por el daño que el cambio climático está haciendo a las comunidades pobres".
 
"Deben establecer una nueva visión con una responsabilidad compartida sobre la Tierra. Debemos vivir con estilos de vida más sostenibles y menos consumistas en exceso. Esto será doloroso pero no tan doloroso como no hacer nada. El resultado de Copenhague debe ser parte de una nueva ética global que nos reconecte a la naturaleza, de lo contrario habrá fracasado".

El secretario general de CIDSE Bernd Nilles, que estará también presente, aclara: "Quienes apoyan a Caritas y CIDSE han estado haciendo campaña durante doce meses por un convenio justo en Copenhague. Las comunidades católicas de todo el mundo desean ver a sus líderes tomar las medidas necesarias para salvaguardar nuestro futuro".

Caritas y CIDSE condenan a los recientes movimientos políticos y noticias de los medios que buscan minimizar las expectativas del resultado de la cumbre. "El retraso es inaceptable, deseamos ver justicia en Copenhague", dijo Nilles.

CIDSE y Caritas Internacional piden un acuerdo justo, efectivo y obligatorio en Copenhague, y afirman que este debe estar basado en un conjunto de criterios esenciales.

Los países desarrollados deben comprometerse a aportar como mínimo 131.000 millones de euros adicionales de aquí a 2020, usando mecanismos financieros seguros y predecibles, para ayudar a los países en vías de desarrollo a adaptarse a los impactos del cambio climático y desarrollarse de modo sostenible.
 
Debe haber un compromiso global para mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC, para emisiones que lleguen al máximo entre 2013 y 2017, y lograr un nivel estable de concentraciones de CO2 en la atmósfera de 350ppm.
 
Los países industrializados en su conjunto deben asumir el objetivo de una reducción del 40% de los niveles de 1990 de aquí a 2020 y una amplia mayoría de ellos debería realizar reducciones de emisiones internas.
 
Y concluyen estos criterios indicando que los resultados de Copenhague deberían ser legalmente obligatorios y coercibles.
 
Para más información: www.caritas.org.