Ortodoxos, protestantes y católicos juntos en la primera Pascua del milenio

Juan Pablo II decide adoptar gestos particulares en la misa del domingo

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CIUDAD DEL VATICANO, 13 abril 2001 (ZENIT.org).- La primera Pascua del milenio es celebrada por una coincidencia al mismo tiempo por los cristianos de oriente y occidente, católicos, ortodoxos y protestantes. Juan Pablo II ha querido subrayar este hecho introduciendo en la eucaristía pascual que celebrará el domingo por la mañana elementos de la tradición litúrgica bizantina.



Para subrayar el anuncio de la Resurrección del Señor que proclaman los cristianos de oriente y occidente, en la misa se revivirá la antigua costumbre medieval de la Iglesia de Roma de cantar ante el Papa los «stichi» de la liturgia pascual bizantina, ha informado en un comunicado de prensa el obispo Piero Marini, maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias.

La última vez que cristianos de oriente y occidente celebraron juntos la Pascua fue en 1990. La diferencia de fechas en la celebración surgió con motivo de la reforma del calendario litúrgico realizada por el Papa Gregorio XIII en 1582. Los cristianos de oriente, en su mayoría ortodoxos, sin embargo, siguen calculando la fecha de la Pascua según el antiguo calendario Juliano, establecido por Julio César, en el año 46 antes de Cristo.

Los «stichi» son versículos del salmo 67 (68), intercalados por otros versos poéticos que cantan la resurrección de Jesús y la alegría cristiana. Su redacción actual se remonta al siglo VI-VII, pero en ellos se pueden constatar motivos teológicos de las homilías de los padres de la Iglesia de oriente, como Juan Crisóstomo, Basilio Magno, Gregorio Nacianceno, e incluso textos aún más primitivos, como homilías pascuales del siglo II.

«Entre todos los cristianos hay un creciente deseo por llegar a la celebración común de la Pascua en una misma fecha --explica monseñor Marini en su comunicado ilustrativo de la misa del domingo--. El Concilio Vaticano II, en el Apéndice a la Constitución litúrgica "Sacrosanctum Concilium" había expresado este deseo. En un diálogo ecuménico celebrado en Aleppo, en Siria, en el mes de marzo de 1997, se han presentado algunas hipótesis en este sentido».

Los versos de los salmos y poéticos serán proclamados ante el Santo Padre después de la proclamación del Evangelio. El coro interpretará una melodía rusa con la que Grigori Fjòdorovic Ljvovski (1830-1894) armonizó estos pasajes.

«De este modo --explica monseñor Marini-- el canto de Oriente y de Occidente, la secuencia pascual de la liturgia romana y el himno pascual de la liturgia bizantina proclamarán juntos la fe en la resurrección del Señor».

Se trata de un gesto simbólico que obedece a uno de las grandes inquietudes actuales del Papa manifestada en la carta apostólica con la que concluyó el Jubileo: «En esta perspectiva de renovado camino postjubilar, miro con gran esperanza a las Iglesias de Oriente, deseando que se recupere plenamente ese intercambio de dones que ha enriquecido la Iglesia del primer milenio. El recuerdo del tiempo en que la Iglesia respiraba con "dos pulmones" ha de impulsar a los cristianos de oriente y occidente a caminar juntos, en la unidad de la fe y en el respeto de las legítimas diferencias, acogiéndose y apoyándose mutuamente como miembros del único Cuerpo de Cristo» («Novo millennio ineunte», n. 48).