Padre Lombardi: el Ordinariato para los anglicanos: “un gesto profético”

El editorial del portavoz vaticano para “Octava Dies”

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ROMA, domingo 23 de enero de 2011 (ZENIT.org).- El Ordinariato para los anglicanos que desean entrar en la Iglesia católica es “un gesto profético” en el camino de la unidad. Así lo afirmó el padre Federico Lombardi, SI, director de la Sala Stampa vaticana, en el último editorial para Octava Dies, el semanario informativo del Centro Televisivo Vaticano.

El 15 de enero, en Londres, en la catedral de Westminster, fueron ordenados sacerdotes tres ex obispos anglicanos – Keith Newton, Andrew Burnham y John Broadhurst –, que en los meses pasados habían presentado sus dimisiones de la Iglesia de Inglaterra para entrar en la comunión de la Iglesia católica.

Para esa ocasión, Benedicto XVI envió sus propias bendiciones a los tres ex obispos anglicanos, que han entrado así a formar parte del nuevo Ordinariato personal de Nuestra Señora de Walsingham, que será dirigido por el padre Keith Newton.

“Ha tenido lugar así – comenta el portavoz vaticano – el paso decisivo para la erección del primer 'Ordinariato' previsto por un documento de Benedicto XVI de noviembre de 2009 – Anglicanorum coetibus – para los pastores y los fieles anglicanos que desean entrar en la Iglesia católica, no individualmente sino en grupos”.

“Encontrándose con los obispos ingleses al término de su viaje – recuerda el jesuita –, Benedicto XVI habló de ello como de un gesto profético que puede contribuir positivamente al desarrollo de las relaciones entre anglicanos y católicos, que nos ayuda a dirigir la mirada al objetivo último de toda actividad ecuménica”, la “plena comunión eclesial”.

“Con ocasión de su nombramiento, el primer ordinario – uno de los tres nuevos ordenados – dio las gracias al Papa por su confianza, a su mujer y su familia por su apoyo, a la Iglesia de Inglaterra por todo lo que le ha dado, y al primado anglicano, Rowan Williams, por la paciencia y gentileza demostrada hacia él en el largo y difícil camino del paso a la comunión católica”.

“En una larga entrevista, muy espontánea – sigue explicando el padre Lombardi –, recuerda cómo el deseo de la union había marcado toda su vida cristiana, recuerda su profunda experiencia de la universalidad de la Iglesia con ocasión de una audiencia general en la Plaza de San Pedro, y habla de su alegría de abuelo al haber podido bautizar a su primer nieto durante su primera Misa como sacerdote católico”.

“No ha sido un signo de división, por tanto, sino un pequeño puente en el largo camino hacia la unidad. Nos parece que hay algo verdaderamente nuevo y bello”.

“Auguramos – concluye – que el nuevo Ordinariato inglés y los demás que le seguirán puedan nacer y crecer en este espíritu. El Beato cardenal Newman, patrón del Ordinariato, acompaña e inspira”.