Padre Lombardi: No olvidemos ni abandonemos a Siria

Editorial de 'Octava Dies'

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CIUDAD DEL VATICANO, El padre Federico Lombardi SJ, director de la Sala de Prensa de la Santa Sede y director de Radio Vaticana y del Centro Televisivo Vaticano (CTV), dedicó su editorial semanal “Octava Dies” a la situación actual en Siria.

"De diversas localidades de Siria –dice el padre Lombardi--, siguen llegando cada día noticias de una masacre de personas inocentes de todas las edades y credos religiosos, con un crescendo cada vez mayor desde hace ya, al menos, quince meses. Son cada vez más ya quienes afirman que se debe hablar de una verdadera situación de guerra civil".

"Un país caracterizado --añade el padre Lombardi- por la convivencia entre componentes diversos del mundo musulmán, y donde también las relaciones ecuménicas entre los cristianos de diversas confesiones y ritos y las relaciones interreligiosas entre cristianos y musulmanes eran tradicionalmente serenas --inolvidable el bellísimo viaje de Juan Pablo II en el año 200- precipita ahora en la violencia, en el caos, en el riesgo de desintegración, sin que se vea una salida : 'un lento descenso a los infiernos', ha dicho el nuncio apostólico monseñor Zenari".

"Las expectativas de libertad y de mayor participación en la vida política presentes en tantos jóvenes sirios como en otros países implicados en el viento de cambio de la región no han sido debidamente escuchadas por parte de los gobernantes, mientras en el campo de los opositores se han infiltrado y afincadocomponentes violentos", añade el portavoz vaticano.

"No obstante los repetidos llamamientos del papa --subraya--, así como de tantos líderes religiosos y civiles, la comunidad internacional se muestra hasta ahora incapaz de actuar eficazmente. Ciertamente influye el hecho de que Siria se encuentre precisamente en un área particularmente delicada para los equilibrios internacionales". 

Según el padre Lombardi, el plan de Kofi Annan no ha encontrado espacio, y la hipótesis de una intervención internacional armada es inmensamente preocupante.

"¿Hasta cuándo, entonces, la dinámica de la violencia seguirá creciendo y la gente seguirá muriendo y huyendo de sus casas?", se pregunta

"Para los creyentes es tiempo de compasión, de oración, de socorro a los que sufren en la medida de lo posible, de invitación y de apoyo a las iniciativas de diálogo a todo nivel, vislumbre de esperanza. No olvidemos ni abandonemos a Siria", concluye.