Pakistán: Saborear la Biblia desde pequeño

Entrevista con el padre Emmanuel Asi, hijo de catequista en el país musulmán

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LAHORE, domingo 18 noviembre 2012 (ZENIT.org).- Mark Riedemann para “Dios llora en la Tierra”, en colaboración con la fundación pontificia internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada, entrevistó al padre Emmanuel Asi, secretario ejecutivo de la Comisión Católica Bíblica en Lahore, Pakistán. El padre Asi es un erudito bíblico que por más de veinte años ha enseñado teología a la gente común, y esto en un país donde los cristianos constituyen no más del 2% de la población.

Los cristianos en Pakistán son alrededor del 2% de la población; ¿viene usted de una familia católica tradicional?

--Padre Asi: Mi padre, cuando era un niño de doce años, se convirtió al cristianismo por obra de un misionero capuchino de Bélgica. Cuando se convirtió, él era analfabeto sin instrucción. Tuvo que aprender a leer y a escribir y aprendió de memoria toda la Escritura. Más tarde se convirtió en líder espiritual de la comunidad, con 18 familias en un pueblo grande, donde la mayoría son musulmanes. Mi padre era sastre de profesión. Se sentaba en el suelo en nuestro sencillo pueblo para hacer su trabajo de sastre y la gente venía --incluso venían los musulmanes--, y todos nos sentábamos a su lado para leer la Palabra de Dios. Todo el pueblo y las aldeas cercanas lo llamaban una persona santa --en nuestro idioma un Sadhu--, y venían hasta él para ser bendecidos. Los musulmanes también venían donde él por las bendiciones. Y para las decisiones importantes acudían a él y, a veces actuaba como un reconciliador, incluso para los pueblos vecinos. Por lo tanto, esa es la historia familiar de donde yo provengo.

¿Así que su profundo amor por la Escritura viene de su padre?

--Padre Asi: Sí, heredé esto de mis padres, de mi padre. Desde una edad temprana y por la noche antes de ir a la cama, ya que no teníamos electricidad en nuestro pueblo, él nos contaba historias bíblicas, relatos y episodios. Así que sabíamos todo desde muy jóvenes. Seis días trabajaba y el domingo predicaba la Palabra de Dios. Los domingos nos llevaba: a mi madre, a mis hermanos y hermanas, a los pueblos vecinos. Donde íbamos, se representaban dramas bíblicos, se cantaban canciones y se predicaba. Las oraciones de la mañana y de la noche se rezaban no solo en nuestra familia, sino que mi padre reunía a toda la comunidad cristiana y orábamos.

¿Cuál fue la reacción de los musulmanes?

--Padre Asi: Los musulmanes también respetan la Palabra de Dios y hablan abiertamente sobre la religión. Los únicos enfrentamientos con los musulmanes se producen cuando se habla en contra de su religión o de unos pocos dogmas doctrinales; en verdades como la Trinidad y sobre Jesús como hijo de Dios.

Creo que solo el 40% de la población sabe leer en Pakistán. Así que el analfabetismo es un problema enorme, ¿cómo superan este reto en su enseñanza?

--Padre Asi: Cuando se trata de la Palabra de Dios o de hablar acerca de la fe, esto nunca ha sido un problema. Nuestro medio de instrucción es en dos idiomas, aunque nuestra lengua materna es el punyabí, se utilizan los idiomas nacionales que son el inglés y el urdu, así que estar alfabetizado o no, nunca ha sido un problema. La gente está atenta, atraída e inspirada, por lo que nunca se cansan. El predicador o el organizador puede cansarse debido a la escasez de tiempo, pero las personas nunca se cansan de escuchar la Palabra de Dios.

A menudo la teología puede ser muy profunda. ¿Cómo se puede simplificar la teología para el hombre común y corriente?

--Padre Asi:En la teología tradicional, que es la teología dominante en la Iglesia, los puntos de partida son: Dios, Filosofía, Lógica, o Teología o algún dogma o verdad. En la teología contextual, el punto de partida es la realidad de la vida. Por eso, cuando se habla de realidades de la vida y de Dios en ella, toda la teología se vuelve diferente. No somos nosotros los que estamos haciendo teología contextual; Dios fue el primero en hacer teología contextual. En el primer libro de la Biblia, el Génesis, Dios quiso que la persona humana fuera Imago Dei, imagen de Dios, y participara de la divinidad. En el Éxodo capítulo 3, en el pasaje previo al de la zarza ardiente, Dios decidió bajar a la tierra porque vio la pobreza, la explotación, la opresión de las personas, la tortura, la esclavitud, y quería entregar, redimir y liberar.

Así, es Dios quien está haciendo teología contextual; un Dios que no quiere quedarse fuera de la historia, por encima de la historia, sino un Dios en su contexto, en la historia y en la vida diaria.

Así que usted empieza desde la vida cotidiana de ese individuo en particular, aquella madre, el marido…

--Padre Asi:Sí... y de hecho, la teología se hace fascinante, más atractiva y no es algo abstracto y doctrinal, sino que tiene algo que ver con tu vida, algo que hacer en la realidad. Por lo tanto, es Dios en su contexto y la persona humana en su contexto.

¿Cuál es la mayor satisfacción en su trabajo?

--Padre Asi:El primer nivel de satisfacción es mi propio e interior conocimiento personal, de que para mí, Dios es diferente: Dios está en mí y en mi contexto, Dios está interesado en mí y es un Dios que, en las palabras de san Juan, es tangible, un Dios con quien se puede dialogar. Dios no es un Dios abstracto que vive en el cielo, fuera de mi historia, más allá de mi vida y que tal vez puedo llegar a él solo cuando rezo o cuando hago buenas o virtuosas obras. Dios es real. Dios es experiencial. Dios es tangible. Esto me ha dado esperanza y alegría --es mi perspectiva de que Dios me ama. Y comparto este amor y transmito ese amor a los demás. El segundo nivel de satisfacción es cuando la gente escucha y responde: "Nosotros entendemos". Y no me refiero a nivel académico, sino desde el corazón. Gente sencilla que empieza a hablar, empieza a reflexionar y comienza a verbalizar sus propias reflexiones acerca de Dios. Esta ha sido uno de mis grandes satisfacciones.

Usted tiene algunos proyectos nuevos que están en desarrollo. Uno es los cien mil Amigos de la Biblia. ¿Puede explicarnos qué es esto?

--Padre Asi: El papa Benedicto XVI en su documento Verbum Domini, enfatizó la centralidad de la Palabra de Dios en la vida y misión de la Iglesia y en cada actividad de la Iglesia. Hay siete puntos en el programa. En primer lugar, se tiene que poseer una Biblia. En segundo lugar, hay que leerla todos los días. En tercer lugar, leerla continuamente, a partir de donde lo dejó. No es abrir la Biblia al azar y comenzar a leer, sino se empieza desde el principio y se lee regularmente hacia delante; así, en dos o tres años si usted la lee unos diez minutos al día, habrá leído toda la Biblia. No se estará estudiando la Biblia, sino leyéndola. El cuarto punto es, de vez en cuando, compartir lo que se encuentra como inspirador e interesante con la familia y los amigos. El quinto punto es dar una Biblia como regalo en el plazo de dos a tres años. Y lo segundo en el último punto es quizás en un año decir a cinco o siete amigos que hagan lo mismo y se unan a estos cien mil Amigos de la Biblia.Y finalmente, alabar y dar gracias a Dios porque te has convertido en alguien que se ha unido a cien mil Amigos de la Biblia. Esto tendrá muchas consecuencias buenas y positivas. Ya hemos impreso setenta mil biblias en urdu. Es un milagro de la Palabra de Dios.

No puedo dejar de pensar que usted está caminando tras los pasos de su padre

--Padre Asi: Muchas gracias y le agradezco haberme dado esta oportunidad, como dije al principio, de hablar de la Iglesia en Pakistán y de la Palabra de Dios en Pakistán. Estoy muy agradecido.

Esta entrevista fue realizada por Mark Riedemann para el programa "Dios llora en la Tierra", un programa semanal de radio y televisión producido por Catholic Radio y Television Network en colaboración con la fundación católica internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Traducido del inglés por José Antonio Varela V.

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