Panamá: Chitré se convirtió en capital de la juventud

Más de doce mil centroamericanos en un encuentro de renovación juvenil

Madrid, (Zenit.org) Redacción | 1795 hits

Más de doce mil jóvenes procedentes desde todos los rincones de Panamá y de otros países centroamericanos se dieron cita del 17 al 20 de enero pasado, en la ciudad de Chitré, provincia de Herrera, ya conocida como “capital de la juventud”, al XXXIV Encuentro Nacional de Renovación Juvenil, fundado por el primer obispo de la diócesis de Chitré José María Carrizo y el presbítero Segundo Familiar Cano.

Este año el Encuentro coincidió con el tiempo de gracia del Año de la Fe, proclamado por Benedicto XVI. El lema que este año congregó a lo jóvenes fue: “Creo Señor, aumenta mi fe”, (Mc 9,24). Se involucran en la organización del Encuentro tanto la Comunidad de Religiosas Teresianas, comunidad surgida del mismo evento, como otras comunidades de matrimonios y de jóvenes de Monagrillo, Llano Bonito y otros lugares de la Provincia. Los habitantes de Chitré, comunidad interiorana que nace hace más de 150 años como las Comunidades cristianas primitivas, donde nadie podía acostarse “tranquilo si su vecino tenía hambre”, acoge en sus casas y da de comer a la multitud de jóvenes que se congregan.

Los días de Encuentro estuvieron plagados de un espíritu de promoción vocacional puesto que este evento ha sido fundamental en el florecimiento de las vocaciones sacerdotales y la vida religiosa de la región de Azuero y de todo Panamá. Muchos sacerdotes como es el caso de los sacerdotes asesores Raúl De León y Pablo Hernández, de la Diócesis de Chitré, han sido fruto de estos encuentros. Esta ha sido una experiencia que transforma la vida de quienes asisten. Desde la llegada del actual obispo de Chitré Fernando Torres Durán, hace ya trece años, se han venido promoviendo una serie de volantes que los jóvenes con inquietudes vocacionales llenan; estas hojitas debidamente diligenciadas son analizadas por la Pastoral Vocacional Diocesana para darles el debido seguimiento.

A este encuentro de fe asistió el arzobispo de Panamá José Domingo Ulloa quien celebró una Eucaristía por las vocaciones sacerdotales e instaba a los jóvenes a ser radicales y preguntarle al Señor en tónica vocacional ¿Señor que quieres de mí? Monseñor Fernando Torres Durán en varias intervenciones durante el evento reiteró a los jóvenes en varias ocasiones la necesidad de “familias cristianas” y la necesidad de “sentir con la Iglesia”, si queremos que surjan vocaciones para la vida sacerdotal y consagrada. De igual forma el nuncio apostólico Andrés Carrascosa reafirmó, en la homilía de la Eucaristía de clausura del encuentro, las palabras del obispo local que insistían en la necesidad de familias cristianas como semillero de vocaciones.

El encuentro se desarrolla en un ambiente de fe y alegría que --ayudado por las predicaciones, la adoración a Jesús Sacramentado, el Sacramento de la Reconciliación y sobre todo la celebración de la Eucaristía- hacen que los cuatro días que se vivan en Chitré motiven los corazones y cambien la vida de cuantos asisten.

Este año los medios de comunicación han jugado un papel decisivo en la difusión del encuentro que ya ha traspasado las fronteras nacionales.

Las redes sociales como Facebook, Twitter, Youtube, y la página propia del encuentro www.encuentrojuvenil.org, fueron la nota característica por los mensajes que con fuerza hacen llegar a los jóvenes y demás personas que no pudieron asistir y a todos los cibernautas este evento renovador.

Radio María con conexión internacional estuvo presente y, en conjunto con el equipo televisivo arquidiocesano de La Roca TV, llevaron la transmisión en tiempo real vía web de todo lo que sucedida en este XXXIV encuentro.

Pero la nota innovadora de este año fue la transmisión “en directo” por FETV, canal 5, canal católico de televisión desde el Gimnasio del Colegio José Daniel Crespo, sede del encuentro, a la teleaudiencia nacional e internacional todo lo que sucedía en Chitré.

Todo el país estuvo conectado por cuatro días con los miles de jóvenes que a una sola voz gritaban: “Creo Señor, aumenta mi Fe”.