Papa: Todos deben poder disfrutar de los recursos naturales en Ghana

Destaca los logros conseguidos por el país desde la instauración de la democracia

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CIUDAD DEL VATICANO, viernes 10 de junio de 2011 (ZENIT.org).- El desarrollo económico de todo el pueblo de Ghana puede alcanzarse a través de la correcta explotación de los recursos naturales de que es rico este país africano.

Así lo afirma el Papa Benedicto XVI, en el discurso entregado al recibir ayer el audiencia a la señora Geneviève Delali Tsegah, nueva embajadora de Ghana ante la Santa Sede, durante su presentación de las Cartas Credenciales que le acreditan como tal.

En su discurso al Papa, la embajadora reconoció “el compromiso y la contribución de la Iglesia católica en los sectores sanitario, educativo, económico y social de Ghana”, y explicó que por ello el Gobierno “seguirá colaborando con la Iglesia católica sobre la base del éxito obtenido hasta ahora para la mejora de la vida de los ciudadanos”.

La nueva embajadora explicó que desde que en 1992 “la República de Ghana volvió a la democracia, el país goza de una estabilidad política que ha dado impulso al desarrollo económico”.

Por su parte, el Papa afirmó que seguramente “la celebración de elecciones democráticas normales y pacíficas, hace honor a la gente y a los líderes políticos de su país”, así como la “armonía étnica, además, no sin la contribución de las comunidades cristianas locales incluyendo la Iglesia Católica, ha sido un importante factor en la creación de condiciones de paz, estabilidad y de un gran progreso social para todos”.

Por ello expresó su confianza en que el proceso “sea coronado por el resultado positivo de la consulta constitucional en curso, de manera que el marco legislativo y administrativo consolide una cultura de una responsable y activa participación en el desarrollo del país para la libertad, justicia y solidaridad”.

Apreció el “clima de libertad religiosa que se disfruta en Ghana”, y observó que “una sociedad democrática quepromueve la libertad religiosa y la libertad de culto, y que aprecia la presencia de las instituciones religiosas, que se esfuerzan en elevarse por encima de los intereses políticos, motivados por la fe y los valores morales, comprende que hay mucho que ganar a través de estas libertades para el crecimiento positivo de todas las instituciones”.

Estas sociedades “obtienen muchos beneficios de estas instituciones, inspirándose en la sabiduría que se encuentra en las tradiciones religiosas, especialmente cuando los ciudadanos se enfrentan a cuestiones en las que la ciencia o la tecnología no dan ninguna respuesta”, afirmó.

“Todos se beneficiarán de esta cooperación en un mundo en el que han aumentado las incertidumbres sobre las elecciones morales y que con frecuencia conduce hacia unos intereses estrechos y egoístas”, añadió.

Después habló sobre los recursos naturales de que es rico este país africano, y mostró su esperanza de que “a través de la solidaridad social, los ingresos que proceden de la correcta explotación contribuyan al desarrollo económico sostenible para su gente”.

“Que esto se logre, sin embargo, mientras se da la debida atención a aquellos que son mucho más pobres, o incapaces de mantener a sus familias por causas ajenas a ellos mismos. En este sentido, que su país dé un ejemplo en el establecimiento de instrumentos efectivos de solidaridad, para el verdadero enriquecimiento de todos los miembros de la sociedad”, concluyó.