Pedir en la Onu una ley contra la persecución de los cristianos y minorías

El cardenal Turkson invitó a los católicos a solicitar un empeño de los propios representantes en las Naciones Unidas

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 778 hits

La persecución a los cristianos es un problema creciente, según algunos estudios son unos cien mil los asesinados cada año en el último decenio. Ayer el papa pidió oraciones por ellos.

El cardenal Turkson, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, tras la presentación del congreso de tres días sobre la encíclica Pacis in Terris, respondió a los periodistas sobre esta situación.

“Tuve la oportunidad --indicó el cardenal-- de discutir esto en Estrasburgo en el parlamento Europeo dando ánimo a los parlamentarios e indicando la necesidad de prestar más atención al tema”.

Y añadió que su predecesor, el cardenal Francis Arinse, encargado por el Vaticano del dialogo interreligioso le indicaba que “es mejor dialogar que combatir. Esto es verdad. Entretanto sabemos que todos los que intentaron generar un diálogo con el islam tienen la experiencia de que el diálogo tiene un fin bastante limitado”.

Esto, consideró el purpurado, se debe a que muchos de ellos “consideran que tienen, digamos, el máximo de la revelación y por lo tanto entran en diálogo no para aprender algo de nuevo. A veces por gentileza, por amistad, pero necesitamos ir más allá de la amistad”.

Ellos propusieron en la Organización de las Naciones Unidas, precisó, “hacer una ley antidifamación” y por lo tanto “podremos pedir también a ellos una ley contra la persecución. ¿Si en la Onu pidieron una ley contra la difamación por qué no podemos pedir una ley contra la persecución a los cristianos?

El cardenal africano lamentó también que “esas persecuciones son presentadas en los diarios como algo pasajero” cuando en realidad en muchos países son constantes.

Y recordó que “el papa nos indicó que la Iglesia es única, en cualquier lugar del mundo es la misma Iglesia”. Lo que significa “una invitación a sentirnos perseguidos juntos con quienes viven en esa situación”. Consideró por lo tanto que “nos corresponde con todos los medios disponibles, tratar de pedir a través de nuestros representantes en la Onu, una ley contra la persecución de cristianos y religiones y minorías en los diversos países.