Perú: El cardenal Cipriani, académico

Incorporado a la Academia Peruana de Ciencias Morales y Políticas

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LIMA, jueves 3 mayo 2012 (ZENIT.org).- El cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima y primado del Perú, fue incorporado a la Academia Peruana de Ciencias Morales y Políticas, en una ceremonia realizada en la Casona de San Marcos.

Como se recuerda, la Academia Peruana de Ciencias Morales y Políticas corresponde a la española que nació en 1857. Y es un foro de encuentro de los saberes sociales, económicos, filosóficos, políticos y jurídicos.

Durante la ceremonia, el presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas de España, Marcelino Oreja, destacó la importancia de la cultura en el mundo para superar la crisis de la civilización actual.

Sostuvo también que la incorporación a la academia de nuevos representantes de la vida académica, empresarial, política y de pensamiento del Perú son un gran aporte para afianzar la identidad cultural.

“Aquí convivirán especialistas de muy diversas materias quienes ensancharán los horizontes intelectuales de la corporación y la perspectiva de sus preocupaciones. La apertura y constitución de esta Academia, integrada por personas del más alto nivel del Perú, es realmente admirable. Un acontecimiento de gran júbilo, pues representa la creación de un lugar privilegiado para el encuentro entre personas de gran experiencia, cuya racionalidad cultural lograda, en base a madurez, práctica profesional y reflexión de los años, será de gran aporte a la sociedad”, manifestó el jurista español.

También fueron incorporadas reconocidas personalidades de la cultura, las letras y las ciencias, como el antropólogo José Matos Mar, el analista Alfredo Barnechea, la doctora Ilse Wisotzki y el embajador Felipe Ortiz de Zevallos, quienes se suman a figuras como Vicente Ugarte del Pino (presidente), Augusto Ferrero Costa (vicepresidente), Javier Pérez de Cuellar, Fernán Altuve y Martín Santibáñez.

El discurso de orden correspondió a José Matos Mar, quien reafirmó su tesis de que el Estado peruano está desbordado por una sociedad emergente y creativa. Por su parte, Alfredo Barnechea respondió al discurso anterior, interpretando el itinerario cultural que nos lleva en su visión, positiva y erudita, al actual proceso de conformación de la identidad cultural.

De esta manera quedó instalada la Academia Peruana de Ciencias Morales y Políticas como un espacio de debate sobre ideas y cuestiones centrales a nuestra sociedad, un centro difusor de conocimiento y un laboratorio de investigación y de crítica. Todo ello basado en la experiencia de sus académicos, personalidades de gran significación en la vida política, social y económica peruana.