Perú: Los laicos somos protagonistas de la Nueva Evangelización

Afirmó el secretario de la Comisión Pontificia para América Latina Guzmán Carriquiry

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LIMA, miércoles 26 septiembre 2012 (ZENIT.org).- El doctor Guzmán Carriquiry, secretario de la Pontificia Comisión para América Latina, dirigió la conferencia magistral “El papel de los laicos en la Nueva Evangelización”, animando a todos los fieles a comprometerse con la llamada universal a la santidad.La Conferencia se llevó a cabo en el auditorio del colegio San Agustín de Lima, el martes 25 de septiembre.

El cardenal arzobispo de Lima Juan Luis Cipriani dio la bienvenida y agradeció la presencia de Guzmán Carriquiry. También animó a los fieles a ser coherentes en su rol de laicos en la Iglesia católica.

Carriquiry, de nacionalidad uruguaya, lleva 40 años colaborando con los tres últimos pontífices en la Santa Sede. Ha participado en las Conferencias del Episcopado Latinoamericano en Puebla, México (1979); Santo Domingo, República Dominicana (1992); y Aparecida, Brasil (2007) y es autor de numerosas publicaciones sobre asuntos relacionados con el laicado y la evangelización de la cultura, particularmente en América Latina.

“Con mucho gozo y esperanza contemplo el auditorio lleno de gente, porque todos respondemos a esa voz inscrita en nuestros corazones que nos invita a seguir a Cristo junto a su madre la Virgen Santísima. Son tiempos de esperanza y de fe para gente valiente y generosa. Es la hora de la conversión al amor de Jesús, a la práctica de los sacramentos y a la oración. Que los bautizados, desde sus mil ocupaciones, iluminen el mundo de hoy”, señaló en su conferencia.

El rol del los laicos

Carriquiry animó a los fieles a ser testimonio de santidad y coherencia cristiana. “Los laicos somos protagonistas de la Nueva Evangelización, tenemos ese llamado universal a la santidad por el bautismo. Solo los santos son los más auténticos renovadores y evangelizadores de la Iglesia. Reflorezcan ahora en Lima y en todo el Perú nuevos testimonios de santidad y así serán protagonistas de la Nueva Evangelización”, refirió.

En otro momento, la autoridad vaticana exhortó a los numerosos asistentes que colmaron el auditorio del colegio San Agustín a promover testimonios de santidad en cinco ámbitos fundamentales de la sociedad: la familia, el trabajo, la política, la educación y la cultura.

“Todos nosotros debemos llevar la presencia de la Iglesia en la vida matrimonial, en el  ejercicio profesional, en las fabricas, las oficinas, los campos de la vida política y social, compartiendo nuestra fe”, mencionó.

“Tenemos que demostrar hoy que el cristianismo es la propuesta humana más plena. Necesitamos laicos comprometidos que sean capaces de evangelizar el mundo del trabajo, la economía y la política. Coherentes con la fe, que tengan capacidad de juicio cultural, de competencia profesional y pasión de servicio al prójimo”, prosiguió.

Para cumplir este rol, sugirió seguir las enseñanzas de la Doctrina Social de la Iglesia, sobre todo en la defensa de la dignidad de la persona, la subsidiariedad y la solidaridad.

También reconoció la urgencia de que todos los laicos defiendan la vida desde el primer instante de la concepción hasta la muerte natural. “Hay principios no negociables, como la custodia y la defensa de la vida como don, desde la concepción, hasta la muerte natural; y ciertamente la protección de la verdad, la belleza y el bien del matrimonio y la familia. Los católicos debemos ser protagonistas de las grandes tareas para custodiar y defender la vida”, refirió

Ataques a la Iglesia

Guzmán Carriquiry advirtió a los fieles que en los tiempos actuales hay agendas mundiales que intentan relativizar la vida humana.

“Hay poderes trasnacionales con sus comparsas locales que consideran la atracción católica de nuestro pueblo como una anomalía a la que es necesaria manipular y desvirtuar. Mayor amenaza aún es la construcción de una cultura dominante, global, relativista y hedonista que induce estilos de vida y comportamientos cada vez más distantes, respecto a la tradición católica”, señaló.

La educación católica

En otro momento reconoció la importancia de fundar centros de educación católica a todo nivel.

“Me parece absolutamente capital la educación de los jóvenes por parte de las familias cristianas. También hay que invertir en colegios y escuelas que sean realmente católicas. Y ojalá tuvieran (en Lima) universidades que fueran realmente pontificias y católicas”, refirió la distinguida autoridad de la Santa Sede, ante los aplausos de adhesión de los más de mil fieles que colmaron el auditorio.

“Los jóvenes (en la sociedad actual) muchas veces se nos aparecen como huérfanos: sin padres, ni maestros verdaderos. Ya pasó la época de las ideologías y utopías. En los tiempos actuales la juventud corre el riego de ser seducida y asimilada por las luces de la sociedad del consumo y del espectáculo”, advirtió.

Finalmente, animó a los fieles a vivir la catolicidad con la fidelidad, totalidad y radicalidad que ello implica.

“Ser católico hoy día es ir contracorriente, es ser signo de contradicción, pero a la vez de sorprendente novedad. Por eso hay que anunciar sin inhibiciones ni cobardías la Buena Nueva de Cristo. Debemos adherirnos a todos los contenidos de la doctrina cristiana, sintetizados de modo admirable en el Catecismo de la Iglesia Católica”.

Fuente: www.arzobispadodelima.org.