Perú: Tres mil participantes en el Jubileo de los Laicos de Arequipa

“Cada uno de ustedes es un tesoro para la Iglesia”, asegura el obispo

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AREQUIPA, miércoles, 26 mayo 2010 (ZENIT.org).- “Con el testimonio de sus carismas, cada uno de ustedes es un tesoro para la Iglesia”, manifestó el obispo Javier Del Río a los más de tres mil fieles el pasado sábado, víspera Pentecostés, en el Jubileo de Comunidades Parroquiales, Movimientos y Asociaciones de Fieles.

La convocatoria se enmarca en las celebraciones de los 400 años de la creación de la archidiócesis peruana de Arequipa.



En el Coliseo del Colegio Nuestra Señora Del Pilar –informó a ZENIT el arzobispado de Arequipa-, en un ambiente de alegría, se reunieron los fieles, que llegaron en grupos entonando canciones.

Con coloridos carteles y pancartas, los participantes expresaban también su felicidad por esta convocatoria en torno a Jesús Eucaristía, en la cual dieron gracias por cuatro siglos de fe en la región.

Se reunieron 46 grupos, comunidades y movimientos de laicos existentes, junto con las realidades parroquiales de más de 60 jurisdicciones eclesiales, en la archidiócesis.

Tras un momento de animación con canciones, interpretadas por el Ministerio de Música del arzobispado, se dio inicio a los testimonios de representantes de movimientos laicales.

Participaron miembros de la Comunidad de Retiros Parroquiales Juan XXIII, la Asociación católica Bodas de Caná, la Comunidad Católica Jhadai, el Camino Neocatecumenal y la Renovación Carismática Católica de Arequipa.

Monseñor Del Río afirmó en la eucaristía que hoy en día el camino esta dirigido a la unión entre los grupos de laicos, convocados en la nueva evangelización y, dentro de poco, a la Misión Continental.

“Juntos llevaremos a la Iglesia de Arequipa, remando mar adentro, como decía el papa Juan Pablo II, para llevar cada vez más hermanos al encuentro de Jesucristo para que experimenten en su vida qué bueno es estar con el Señor”, subrayó.

Al finalizar la eucaristía, tras recibir la indulgencia plenaria, concluye el arzobispado, “los fieles se retiraron agradeciendo por el encuentro al que los convocó el pastor”.