Pésame de Benedicto XVI por la muerte de 22 niños en accidente en Suiza

Obispos celebraron vigilia de oración con las familias en Bélgica

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ROMA, jueves 15 marzo 2012 (ZENIT.org).- El papa Benedicto XVI ha enviado un telegrama de pésame por las víctimas de accidente de tráfico que tuvo lugar el martes por la tarde a la salida del túnel de autovía en Sierre, Suiza, en el que perdieron la vida 28 personas, de las cuales 22 eran niños de dos grupos escolares de Flandes, Lommel y Heverlee. El telegrama ha sido enviado a través del secretario de Estado Tarcisio Bertone al arzobispo de Malinas Bruselas, monseñor André Léonard.

El telegrama dice lo siguiente: “Habiendo sabido del trágico accidente de autocar que tuvo lugar en Suiza, con numerosas víctimas, de las cuales muchas niños, su santidad el papa Benedicto XVI se asocia con la oración a la pena de las familias en duelo, y confía a las víctmas a la misericordia de Dios, rogándole que las acoja en su luz. Expresa su profunda simpatía a las personas heridas y a sus familias, a los socorristas, rogando al Señor que les aporte ayuda y consuelo en su prueba. En prenda de consuelo, el santo padre dirige una particular bendición apostólica a todas las personas afectadas por este drama”.

El nuncio en Bélgica, monseñor Giacinto Berloco leyó el mensaje de Benedicto XVI mientras presidía junto al arzobispo de Malinas-Bruselas, monseñor André-Joseph Léonard, una vigilia de oración en la iglesia de San Pedro de Lovaina, por los 22 niños víctimas del accidente.

Los obispos de Bélgica quieren así “expresar sus condolencias y rodear con la oración a las familias afectadas por el adrama”, explica un comunicado.

Monseñor Berloco transmitió el “mensaje de pésame y de apoyo” de Benedicto XVI a los padres, a los miembros de las familias y a todas las personas afectadas.

Monseñor Léon Lemmens, obispo auxiliar de Malinas-Bruselas, tomó el avión para Suiza con los padres de las víctimas el miércoles por la mañana.

“En nombre de los obispos belgas, desea así acompañar a estos padres y sostenerles en esta prueba tan dolorosa”, añaden los obispos.

El accidente se cobró 28 vidas, de las que 22 eran niños, en la noche del 13 al 14 de marzo, en el cantón de Valais. El autocar que se encastró en la pared del túnel transportaba a dos clases de escolares de Bélgica. Otros 24 niños quedaron heridos.