Pío XI, el papa que condenó los totalitarismos y defendió la dignidad humana

Hoy se cumplen 75 años de la muerte del Papa que en sus documentos condenó al nazismo y comunismo

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Rocío Lancho García | 625 hits

El 10 de febrero de 1939 murió Pío XI. El Papa Achille Ratti fue elegido Pontífice en 1922 y estuvo guiando la Iglesia universal durante 17 años, en un periodo histórico marcado por situaciones complicadas como el ascenso de los totalitarismo en Europa. De los aspectos más significativos de su pontificado se puede destacar la firma de los Pactos Lateranenses con el Estado italiano en 1929; la creación de la Radio Vaticana en 1931; y la condena explicita de los totalitarismo en un período histórico marcado por el nazismo, fascismo y comunismo.

Agostino Gavazzi es el presidente del Centro Internacional de Estudios y Documentación "Pío XI", con sede en Desio, ciudad natal del Pontífice. Y para profundizar en su persona ha concedido una entrevista a Radio Vaticana.

Gavazzi destaca que este Pontífice es de gran actualidad, "una actualidad que podemos revelar en el Concordato que, querido fuertemente por Pío XI y realizado en 1929, aún hoy es actual, también después de las revisiones de Craxi y del cardenal Nicora en 1984. Algunas biografías de Pío XI recuerdan que, cuando era estudiante en el seminario, parece que dijo a sus amigos: 'Si yo un día me convierto en Papa, me gustaría hacer la paz con el Estado italiano con un Concordato'".

El papa Pío XI dedicó una atención especial a la comunicación y fue él el que decidió la creación de Radio Vaticana en 1931. "Pío XI siempre estuvo atento a todos los medios de comunicación y quiso que sus oficinas tuvieran teléfonos y máquinas de escribir. Dándose cuenta de la importancia de la radio, pidió a Guglielmo Marconi crear una estación radiofónica que le permitiera hablar al mundo", explica Gavizzi. Asimismo destaca el asunto cinematográfico: "por obra del Pontífice nace la revista católica sobre cine, para un mayor conocimiento de la religión católica".

Un papa que hizo sentir además siempre la voz de la Iglesia en defensa de la persona humana en unos años políticamente difíciles marcados por el nazismo y el comunismo. Tal y como explica Gavizzi, "lo hizo con encíclicas que condenaron tanto el comunismo ateo, como lesivo de la dignidad humana, como el fascismo como totalitarismo que impedía la libertad y el crecimiento del individuo, como el nazismo con su brutalidad". Y añade que Pío XI tuvo "un valor de león, y asumió una actitud muy explícita de condena por el bien de la Iglesia y el bien de las personas perseguidas".

Pío XI fue un papa que escribió mucho, pensando solamente en las Encíclicas, fueron veintiséis en diecisiete años de pontificado. Por su parte, Gavizzi destaca en la entrevista la Qaudrageismo Anno, una importante Encíclica social que habla del principio de subsidiariedad. "En esta Encíclica se habla también del trabajo como instrumento de la dignidad del hombre, para su crecimiento; se habla del beneficio, que no es una cosa negativa en sí, pero se convierte en ello si llevado al enriquecimiento de pocos y no a la creación del bienestar de toda la creación".

Finalmente explica que la casa de nacimiento del Papa Ratti en Desio es ahora un museo. Allí se conservan hábitos, tanto de cardenal como de pontífice, del mobiliario del estudio que Pío XI ha usado en los pocos meses en los que fue cardenal de Milán. "El Museo conserva también una botella de vino: en 1938, Anchille Ratti había estaba enfermo; había recibido como regalo botellas de vino de Cartagine y había decido apartar dos 'para el Papa del 2000'. El hecho interesante es que Pío XI se consideraba 'obispo polaco' porque fue ordenado obispo mientras era nuncio apostólico en Polonia, y ¡el Papa del 2000 que ha recibido las botellas como regalo era el Papa polaco, Karol Wojtyła!", cuenta Gavizzi como anécdota este episodio.  Juan Pablo II se quedó una botella y la otra la donó al Museo de Desio.