Pistas para la eficaz contribución de las religiones a la paz del mundo

Sugiere la fundadora de los Focolares a líderes religiosos convocados en Kioto

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KIOTO, miércoles, 6 septiembre 2006 (ZENIT.org).- «Hacer resplandecer juntos, por el amor recíproco, la presencia de Alguien» de donde procede comprensión, perdón, paz: es la propuesta que ha hecho la fundadora del Movimiento de los Focolares a la VIII Asamblea Mundial de las Religiones por la Paz (Kioto, Japón, 26-29 agosto), reunida en la búsqueda de soluciones a la violencia.



Procedentes de más de un centenar de países –entre ellos Irán, Líbano o Israel-, 800 delegados se dieron cita en la ciudad japonesa en torno al tema «Hacer frente a la violencia y potenciar la seguridad compartida». Los participantes sumaron los dos millares.

Entre otros se contaron cristianos, budistas, hindúes, musulmanes, judíos, sijs, sintoístas, zoroastrianos y seguidores de credos indígenas.

La representación católica estuvo encabezada por el cardenal japonés Stephen Fumio Hamao, junto al purpurado boliviano Julio Terrazas Sandoval.

«En un tiempo en que la religión está siendo secuestrada por extremistas, los líderes religiosos reunidos en Kioto muestran a todo el mundo la capacidad de las comunidades religiosas de iluminar el sendero de la paz cuando trabajan juntas», manifestó el secretario general –Dr. William F. Vendley- de la Conferencia Mundial de las Religiones por la Paz (WCRP) en la conclusión de su VIII Asamblea mundial.

Recalcó que la «Declaración de Tokio» «ofrece una nueva visión de seguridad compartida que sitúa apropiadamente a las comunidades religiosa en el centro de losesfuerzos para afrontar la violencia en todas sus formas».

De hecho, tal Declaración lanza una llamada multi-religiosa a la acción, apremiando a los participantes a proseguir el trabajo de la Asamblea Mundial: «Como personas con convicciones religiosas, tenemos la responsabilidad de hacer frente a la violencia en nuestras propias comunidades cuando la religión se tergiverse como justificación o excusa de la violencia» -cita un comunicado de la WCRP-.

Los delegados en la Asamblea adoptaron las veinte recomendaciones contenidas en la Declaración.

Van dirigidas a líderes religiosos, gobiernos, organizaciones internacionales y empresas, a fin de que el afrontamiento de la violencia y la promoción de una seguridad compartida se realice a través del apoyo, la educación y la colaboración con y entre las comunidades religiosas.

Presidente de honor de la WCRP, Chiara Lubich (fundadora del Movimiento de los Focolares, http://www.focolare.org) envió un mensaje a la Asamblea haciendo hincapié en el «amor que une», «el que cada uno de nosotros, empezando por sí mismo, puede injertar en todas sus relaciones».

Y ello hasta «hacer resplandecer, juntos, por el amor recíproco, la presencia de Alguien que nos trasciende y que es infinitamente superior a nosotros», escribió.

De ahí «una presencia nueva de Dios que lleva tolerancia, comprensión, perdón, paz, alegría, y que enciende esa llama de amor que funde a los hombres en comunión, ilumina el camino de la existencia y no puede no hacer brecha en el corazón de todos», aseguró a la Asamblea, en la que estuvo representada por una delegación internacional del movimiento eclesial -confirma su oficina de prensa-.

Apunta la WCRP que los líderes religiosos de Irak, Corea del Sur, Sri Lanka y Sudán mostraron la singular capacidad de la Asamblea de situar juntos a delegados procedentes de zonas de conflicto.

Y representantes hindúes y budistas procedentes de Sri Lanka se estrecharon públicamente la mano, y pidieron un «alto el fuego» y la vuelta a las conversaciones de paz en su país -recoge un comunicado del Movimiento de los Focolares-, azotado estos últimos meses por un nuevo estallido de fuertes conflictos armados.

WCRP (http://www.wcrp.org) es la mayor coalición de comunidades religiosas del mundo. Fue fundada en 1970. Promueve la cooperación entre religiones para solucionar conflictos, construir la paz y promover el desarrollo.

[Texto íntegro del mensaje de Chiara Lubich disponible en la sección «Documentos» de Zenit].