Polonia: Las sociedades democráticas necesitan la irrigación espiritual y ética de la Iglesia

El cardenal Martínez Sistach, doctor ''honoris causa'' por la Universidad Católica de Varsovia

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BARCELONA, martes 6 noviembre 2012 (ZENIT.org).- El doctor Lluís Martínez Sistach, cardenal arzobispo de Barcelona, fue nombrado hoy doctor honoris causa por la Pontificia Facultad de Teología de Varsovia.

La Laudatio estuvo a cargo del obispo auxiliar monseñor Tadeusz Pikus y asistieron el cardenal Józef Glemp, arzobispo emérito de Varsovia, el nuncio apostólico y el arzobispo castrense de Polonia, los obispos auxiliares de Varsovia, el embajador de España en Polonia Agustín Núñez, y la cónsul de Polonia en Barcelona Marzenit Adamczyk.

El señor cardenal --informa a ZENIT el Arzobispado de Barcelona--, que estaba acompañado por el obispo auxiliar de Barcelona y por varios colaboradores y personas de la archidiócesis, expresó su satisfacción por recibir este nombramiento. En su parlamento, entre otras cosas, destacó el importante servicio que presta la Iglesia a la sociedad en el orden de los valores, de las ideas y de las imágenes sobre el hombre y la vida, tan necesarios en las sociedades democráticas, que tienen el riesgo de vaciarse y necesitan esta irrigación espiritual y ética, sin la cual no puede existir una sociedad libre ni una ciudadanía responsable.

El cardenal de Barcelona también aludió al debate que tuvo lugar a raíz de la elaboración de la Constitución europea sobre las raíces cristianas de nuestra sociedad. Y lo hizo mencionando un trabajo suyo de 2003, "Las Iglesias y las Comunidades religiosas en la futura Constitución europea", "como homenaje a la ciencia constitucional del pueblo polaco y a su respeto por la libertad religiosa", dijo.

La Constitución polaca afirma que sus valores son compartidos por dos concepciones, una que encuentra su fuente en Dios y otra que no. El cardenal acabó diciendo que esta concepción es plenamente respetuosa con la realidad socioreligiosa de la Unión Europea y con una concepción aconfesional y laica del Estado, que contribuye a intensificar los caminos del diálogo y la colaboración entre todos los ciudadanos, sean creyentes o no.