Preocupado por los refugiados afganos; el Papa manda un enviado a Paquistán

Monseñor Cordes llevan un mensaje pontificio de paz y compromiso

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CIUDAD DEL VATICANO, 25 octubre 2001 (ZENIT.org).- Comenzó este jueves la misión en Paquistán que ha encomendado Juan Pablo II al arzobispo alemán Paul Josef Cordes, presidente del organismo vaticano encargado de coordinar la obra de ayuda y asistencia de los católicos en el mundo.



Con esta iniciativa, el Papa «quiere confirmar su cercanía a todas las personas que sufren a causa de la guerra, en especial a los refugiados que se están amontonando en número cada vez mayor en la frontera entre Afganistán y Paquistán», explica un comunicado de prensa distribuido este jueves por la Sala de Prensa del Vaticano.

Monseñor Cordes, presidente del Consejo Pontificio «Cor Unum», lleva también una carta del obispo de Roma dirigida a los obispos paquistaníes en la que afirma: «el dolor de innumerables hombres, mujeres y niños pide a gran voz un alivio tangible».

«En particular, la dolorosa situación de los numerosísimos refugiados exige esfuerzos inmediatos por parte de todos aquellos que se encuentran en la condición de ofrecer su ayuda», añade.

«Unidos como estamos en la solidaridad de la Iglesia universal por todas las poblaciones del mundo, tenemos que esperar ardientemente y rezar para que comience a brillar de nuevo cuanto antes la luz de la paz sobre vuestra región», desea el mensaje pontificio.

Por este motivo, informa el obispo de Roma en el texto, monseñor Cordes examinará con los obispos del país islámico «las posibilidades concretas que tiene la Iglesia para asistir a sus hermanos y hermanas en la necesidad».

Caritas Internationalis ha lanzado un llamamiento mundial para recoger once millones de dólares que servirán para ofrecer ayuda no sólo a los refugiados hacinados en Paquistán, sino incluso a poblaciones de Afganistán.

Según ha revelado el Vaticano, monseñor Cordes se encontrará este sábado, 27 de octubre, con el presidente de Paquistán, Pervez Musharraf, y con el ministro para las Minorías religiosas de ese país de casi 145 millones de habitantes, de los que el 97% son musulmanes.

Cordes se encontrará también con los responsables de las organizaciones humanitarias católicas y de la Cáritas local.

El domingo, 28 de octubre, presidirá una celebración eucarística en la catedral de Rawalpindi, con los obispos y la comunidad católica del país, «para romper las cadenas del odio y de la injusticia y para implorar el don de la paz», dice la nota vaticana.

El prelado alemán visitará también los campos de refugiados de Peshawar para llevarles personalmente el consuelo del Papa.

«Ahora más que nunca es importante vivir concretamente el amor al prójimo, ya sea en la acogida de los refugiados, ya sea en la ayuda a la asistencia humanitaria», concluye el comunicado distribuido a la prensa por la Santa Sede.

A pesar del refuerzo de los controles en las fronteras, unos 60 mil refugiados han entrado en Paquistán desde el pasado 11 de septiembre. Según los agentes humanitarios, aproximadamente un millón y medio de personas, hambrientas y sin techo, podrían abandonar Afganistán.

El Gobierno de Paquistán asegura haber acogido ya a tres millones de refugiados y en varias ocasiones ha anunciado que no podría aceptar a más.