Presentados en el Yad Vashem nuevos documentos favorables a Pío XII

Andrea Tornielli relata un encuentro a puerta cerrada que ha tenido lugar en Jerusalén

| 1814 hits

 

ROMA, martes 24 de marzo de 2009 (ZENIT.org).- Los pasados domingo 8 y lunes 9 de marzo, en el transcurso de un congreso a puerta cerrada organizado pro el Yad Vashem (Museo del Holocausto) y por el Studium Theologicum Salesianum de Jerusalén, un grupo de investigadores ha discutido sobre Pío XII y la Shoah para hacer balance del estado actual de las investigaciones.

Andrea Tornielli, conocido vaticanista italiano y autor de varios libros sobre Pío XII, presente en el encuentro en calidad de delegado, relata en un artículo publicado por el diario italiano "Il Giornale" (14 de marzo) que "los expertos reunidos a puerta cerrada no han afrontado el problema de la controvertida didascalía (un pabellón del nuevo museo de la Shoah presenta a Pío XII de forma negativa, afirmando que no protestó en modo alguno por la carnicería en curso contra el pueblo de Israel). Pero se ha discutido libremente, intentando afrontar, con tiempos limitados, todos los aspectos de la figura de Pío XII".

Para conocer cuáles son los nuevos documentos presentados en el encuentro y los resultados alcanzados, ZENIT entrevistó a Andrea Tornielli.

-¿Qué ha sucedido en el encuentro a puerta cerrada organizado por el Yad Vashem y por el Studium Theologicum Salesianum de Jerusalén?

Tornielli: Historiadores e investigadores, que han escrito ensayos y realizado investigciones sobre Pío XII, se han sentado alrededor de una mesa para discutir sobre el estado de la investigación sobre el Papa Pacelli y la Shoah.

-¿Cuál era el objetivo del encuentro?

Tornielli: El objetivo era el de proporcionar un cuadro lo más completo posible del estado de la cuestión. No teníamos como "misión" la de hablar de la didascalía que presenta negativamente a Pío XII en el museo de Yad Vashem. Nos hemos encontrado y confrontado, aportando documentos.

-¿Quiénes han participado?

Tornielli: La delegación de expertos invitados por el Studium Theologicum Salesianum de Jerusalén, por iniciativa del Nuncio Apostólico Antonio Franco y de Roberto Spataro SdB, estaba representada por los profesores Thomas Brechenmacher, Jean Dominique Durand, Grazia Loparco, Matteo Luigi Napolitano y yo mismo. Los expertos invitados por el Yad Vashem eran Paul O'Shea, Michael Phayer, Susan Zuccotti y Sergio Minerbi. El primer día estuvo presente también Dina Porat.

-¿Qué temas se han afrontado?

Tornielli: Hemos discutido sobre varios argumentos: la existencia o no de una ruptura entre el Pacelli público y el privado, el juicio del nuncio Pacelli hacia el nazismo, el concordato con Alemania de 1933, la reacción a las deportaciones y sobre todo al asalto del gueto de Roma, el número de judíos salvados en los conventos de la capital, los "ratlines" que permitieron la fuga de criminales de guerra.

-¿Qué ha dicho el Nuncio, monseñor Antonio Franco?

Tornielli: El Nunzio introdujo los trabajos, junto al director del Yad Vashem, recordando que se trataba de un encuentro y no de un desencuentro. Recordó que el congreso representa la voluntad "de un diálogo basado en la confianza", porque todos están "buscando la verdad". El arzobispo hizo notar también que no existe un solo documento escrito de Hitler en el que se ordene la terrible "solución final" contra los judíos, aunque nadie obviamente duda que fuese el propio Führer en persona quien planificó el genocidio.

"El mismo criterio - dijo el Nuncio - quisiéramos que se aplicara a la Iglesia católica y al Vaticano ante la falta de una orden escrita por el Papa en favor de los judíos. No cuentan sólo los documentos, cuenta también la realidad de los hechos". De hecho, quienes sostienen la tesis del "silencio" y del desinterés de Pío XII siguen utilizando una metodología de investigación de la historia atascada en las estrecheces del positivismo, desde hace tiempo superado entre los historiadores profesionales.

-¿Cuáles son los hechos presentados que demostrarían el gran trabajo llevado a cabo por el papa Pacelli en favor de los judíos?

Tornielli: Se va desde los documentos que prueban cómo él había actuado a favor de los judíos antes como Nuncio (en noviembre de 1917, documentos de los archivos sionistas publicados en los años sesenta por Pinchas Lapide y recientemente redescubiertos por la Fundación Pave the Way), después como Secretario de Estado (por ejemplo, el documento encontrado en e archivo del cardenal Tisserant que da testimonio de un interés en favor de los judíos discriminados en Polonia, y relativo a una ley sobre el sacrificio ritual). También se han proporcionado datos relativos a los conventos e institutos religiosos que acogieron judíos en Roma: casi trescientos sobre setecientos. Es verdaderamente difícil imaginar que esto pudiera suceder sin la bendición del Papa.

-¿Cuáles son en cambio las acusaciones?

Tornielli: Debo decir sinceramente que las acusaciones no eran nuevas en absoluto. Se ha dicho que el Papa no levantó la voz contra Hitler porque era anticomunista, se ha dicho que la ayuda a los judíos era fruto de iniciativas espontáneas, se ha insistido en el hecho de que no existe huella de una voluntad papal en este sentido. Nosotros hemos aportado una página del diario de consultas de la revista Civiltà Cattolica, en la que el director, Giacomo Martegani, el 1 de noviembre de 1943, a la salida de la audiencia con el Papa anota: "El Santo Padre se ha interesado por el bien de los judíos". Debo decir que la acusación más dura y verdaderamente irreal es la que ha presentado - como hipótesis suya - Sergio Minerbi, quien ha dicho que el Papa habría hado luz verde a los nazis para asaltar el gueto, ¡con tal que lo hicieran deprisa!

-¿A qué conclusiones se ha llegado?

Tornielli: No ha habido conclusiones verdaderas y propias, pero -por lo que parece- se publicarán las actas y sobre todo los documentos sobre los que se ha discutido. Y esto ya es un gran resultado.

-¿Cómo valora el encuentro y cuáles son, a su juicio, los pasos que habría que dar en el futuro?

Tornielli: Lo juzgo absolutamente positivo. Es el primero de una serie de pasos y encuentros, que manifiesta una voluntad de discutir, de escuchar, de comprender las razones de los demás. El clima ha sido cordial.

[Por Antonio Gaspari, traducción del italiano por Inma Álvarez]