Presidente chileno responde ante propuesta de indulto de parte del episcopado

Dice que rechaza el indulto general pero que otorgará beneficios en forma restrictiva

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SANTIAGO DE CHILE, martes 27 de julio de 2010 (ZENIT.org).- El presidente chileno Sebastián Piñera valoró "las valiosas reflexiones sobre virtudes tan significativas como la compasión, el perdón y la reconciliación" de parte de la Iglesia en su país.

Así lo dijo ayer en declaraciones a la prensa, tras dar a conocer la decisión sobre la propuesta para un indulto que le presentaron el pasado miércoles el presidente de la Conferencia Episcopal Chilena, monseñor Alejandro Goic y el arzobispo de Santiago, cardenal Francisco Javier Errázuriz.

Dicha propuesta, que se presenta para celebrar el bicentenario de independencia de esta nación, plantea la condonación de penas de de reclusos que tengan una buena conducta y no se vean involucrados en delitos de sangre, así como la rebaja de condenas a los ancianos y madres de familia de menores de 18 años.

Propone mejorar las condiciones de las cárceles así como la implementación de programas de reinserción social. En cuanto a las condenas por violación de derechos humanos, la propuesta solicita que se considere bajo ciertos parámetros: grado de responsabilidad que le cupo a cada uno, si actuaron con libertad, si tuvieron gestos de humanidad y si han manifestado arrepentimiento.

Sin embargo, la petición ha generado polémica varios sectores de este país, especialmente de parte de los familiares de detenidos, desaparecidos y ejecutados políticos durante el régimen de Augusto Pinochet.

Por ejemplo, el ex candidato presidencial Marco Enríquez – Oniami, calificó esta propuesta como “la expresión de un presidencialismo colonial, absurdo".

No obstante, Piñera señaló que acogerá el espíritu de esta propuesta para lo cual tendrá en consideración razones humanitarias como la avanzada edad o enfermedades terminales.

Dijo también que en esta posibilidad no entrarán quienes estén condenados por delitos "especialmente graves" y enumeró ejemplos como los de lesa humanidad, terrorismo y narcotráfico.

Mayor dignidad

''Más que perdonar nuevamente a condenados para que, pasadas las celebraciones del Bicentenario, todo siga como antes, estamos comprometidos con una profunda reingeniería y modernización de


nuestro sistema penitenciario", señaló el presidente chileno.

Por su parte, el cardenal Francisco Javier Errázuriz, en una entrevista concedida al diario chileno El Mercurio, dijo que lo que más le preocupa de esta situación es “la gran cantidad de mujeres y hombres, que aparte de la privación de la libertad, sufren muchas otras penas”, entre ellas el hacinamiento, la violencia, la falta de medidas de rehabilitación o la deficiente atención hacia los enfermos.

Frente a las oposiciones que presentaron algunos grupos en este país, el purpurado dijo que muchas de ellas se dieron “sin que se conociera el texto que presentamos”

“Hay oposición de organizaciones de derechos humanos y de quienes están empeñados en una justa lucha contra la delincuencia. Pero esta propuesta no alienta a los delincuentes, ya que no beneficia a los que actualmente delinquen", aclaró el cardenal.

Dijo además que el perdón “no debe confundirse con impunidad”, que debe considerarse siempre “como una injusticia”.

Indicó que los obispos tampoco comparten la idea de un indulto general “que vulneraría los tratados internacionales”

Y concluyó su entrevista citando un ejemplo que ilustra esta propuesta: “un militar de muy baja graduación no acató la orden de matar, arriesgando su propia vida. Su desobediencia, realmente heroica, fue por respeto a los derechos humanos”, recordó.

“El delito suyo consistió en no denunciar ante los tribunales lo que había visto. En vista de estas diferencias, en nuestra petición propusimos que la reflexión considere algunos criterios" señaló el cardenal.

Por Carmen Elena Villa