Primer Corpus Christi en Roma del papa Francisco

El pontífice hizo a pie el recorrido de la procesión detrás de la Custodia

Roma, (Zenit.org) H. Sergio Mora | 2339 hits

La festividad y procesión del Corpus Christi se realizó esta tarde en Roma. Es la primera del papa Francisco, que después de la misa en la basílica de San Juan encabezó la procesión del Corpus Cristi hasta la basílica de Santa María la Mayor. Al contrario de sus predecesores, que iban en el vehículo que portaba la custodia, el Papa Francisco hizo el recorrido a pie, caminando detrás de la misma.

Los miles de fieles reunidos en la plaza de 'San Giovanni in Laterano' delante de la basílica del mismo nombre, esperaron el inicio de la celebración rezando el santo rosario y entonaron la Salve Regina. La eucaristía fue en el exterior de la basílica para permitir la asistencia de la multitud.

La solemnidad llamada del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo, es una de las principales del año litúrgico de la Iglesia católica y se celebra nueve días después de Pentecostés. Tuvo origen en Bélgica en 1247, para reafirmar la presencia de Cristo en la eucaristía ante la tesis negacionista de Berengario de Tours, para quien la presencia de Jesús era meramente simbólica. En 1264 el papa Urbano IV extendió la solemnidad a toda la cristiandad con la bula Transiturus de hoc mundo. Y con el papa Nicolás V, en 1447 inicia la procesión por las calles de Roma.

San Juan de Letrán es catedral de Roma y la sede del obispo de esta ciudad, que es el papa, y esta procesión la encabeza en cuanto obispo de Roma.

“Esta noche --dijo el santo padre dirigiéndose a los fieles presentes-- nosotros somos la multitud del evangelio, también nosotros tratamos de seguir a Jesús, para escucharlo, para entrar en comunión con Él en la eucaristía, para acompañarlo y para que nos acompañe”.

“Y delante de la necesidad de la multitud --recordó le papa-- la solución de los discípulos era 'cada uno piense a si mismo' y a despedir a la multitud”. Y lamentó: “¡Cuántas veces nosotros cristianos tenemos esta tentación! No nos hacemos cargo de las necesidades de los otros y los despedimos con un piadoso 'Buena suerte'”. E instó “a ser instrumentos de comunión, a compartir con Él y con nuestro prójimo lo que nosotros somos. Entonces --concluyó el pontífice-- nuestra existencia será verdaderamente fecunda”.

Después de la misa, la procesión partió desde 'San Giovanni in Laterano' y fue por la avenida Merulana, una vía de antiguo origen, hasta la basílica de 'Santa María Maggiore'. Durante el recorrido de aproximadamente 1,3 kilómetros numerosos fueron los grupos, asociaciones y cofradías que acompañaron la procesión, con gran variedad de pendones, símbolos y hábitos religiosos, desde los Caballeros de la Orden de Malta, a los scouts, pasando por los Heraldos del Evangelio y un grupo de la peruana Hermandad del Señor de los Milagros.

Participaba también de la manifestación el numeroso público situado en las veredas a lo largo del recorrido, atrás de las barreras de protección, tantos de ellos con velas encendidas.

El papa Francisco ha acompañado en oración el Santísimo sacramento que estaba expuesto en un ostensorio, seguido por el cardenal vicario Agostino Vallini, los cardenales, los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, y los varios miles de fieles que participaron.

Tras llegar a la basílica de Santa María la Mayor, el santo padre impartió la bendición eucarística concluyendo así la procesión del Corpus Christi.

La procesión tuvo periodos de ausencia, como los 63 años comprendidos desde la toma de Roma en la unificación italiana, hasta 1933 cuando Pio XI la retomó. Después se perdió nuevamente y el papa Juan Pablo II, quien en Polonia debido al régimen comunista no podía realizarla, no aceptó la idea que en una ciudad como Roma se hubiera perdido la tradición y la revitalizó en 1979 a pesar del escepticismo de quienes consideraban que ya no era posible hacerla. Las primeras fueron con poca gente, y poco a poco fueron creciendo hasta hoy, cuando son miles quienes participan.

El arzobispo emérito de Czestochowa, Stanisław Nowak, recordó en una entrevista a ZENIT que cuando “el entonces cardinal Karol Wojtyla fue elegido papa, renovando y celebrando la primera procesión en Roma, al mismo tiempo las autoridades comunistas de Polonia dieron el permiso para que la procesión del Corpus Domini volviera a la plaza principal de Cracovia. Y esto para nosotros fue una gran alegría”. http://www.zenit.org/it/articles/giovanni-paolo-ii-e-il-corpus-domini