Proclamadas las virtudes heroicas de una niña madrileña de 10 años

María Pilar Cimadevilla López-Dóriga ofreció su enfermedad con espíritu misionero

| 759 hits

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 19 abril 2004 (ZENIT.org).- La Santa Sede promulgó este lunes un decreto por el que se reconocen las virtudes heroicas de una niña madrileña fallecida a la edad de diez años.



Se trata de María Pilar Cimadevilla López-Dóriga, todos la llamaban «Pilina», nacida el 17 de febrero de 1952 y fallecida el 6 de marzo de 1962, a quien se le diagnosticó la enfermedad de Hodgkin.

Hija de Amaro Cimadevilla, coronel, y de Rosario López-Dóriga, Pilina fue hospitalizada a los 9 años en el Hospital Militar Gómez Ulla, siendo atendida por religiosas Hijas de la Caridad.

Al conocer la Unión de Enfermos Misioneros (UEM, dependiente de las Obras Misionales Pontificias), la pequeña se entusiasmó de tal modo con la posibilidad de ofrecer sus sufrimientos a Cristo por la salvación de las almas, que no se quejaba de los fuertes dolores que los médicos afirmaban debía soportar.

«Con sólo diez años de vida, alcanzó el heroísmo de las virtudes cristianas», afirmó el cardenal cardenal José Saraiva Martins, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, al presentar su testimonio a Juan Pablo II.

«Sobre todo durante la larga enfermedad, que la llevó a la muerte, mostró una excepcional madurez espiritual. Participó en la misión de la Iglesia, ofreciendo sus sufrimientos por la salvación de las almas y la expansión del reino de Dios», añadió el purpurado portugués.