Proposiciones al Papa aprobadas por el Sínodo (31 a 36)

Globalización y evangelización

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CIUDAD DEL VATICANO, martes 3 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos la traducción al español de las Proposiciones 31 a 36 (versión no oficial), de la reciente II Asamblea Extraordinaria para África del Sínodo de los Obispos --cuyo texto oficial está en latín--, objeto de voto personal por parte de los padres sinodales, presentadas al Papa Benedicto XVI.

El texto oficial en latín, por su naturaleza, es reservado y no será publicado, para respetar el carácter consultivo de la asamblea sinodal. Este texto, como su nombre indica, tiene carácter propositivo.

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Proposición 31

La globalización y la ayuda internacional

La Iglesia en África debería ser consciente de la ambigüedad de la globalización y de sus consecuencias. Debe estar preparada para responder a los desafíos que la globalización implica y afrontar las responsabilidades que derivan de ella. La mejor globalización debe ser una globalización de la solidaridad.

La globalización de la solidaridad a veces asume la forma de ayuda internacional a través de las agencias que actúan a nivel mundial. Desafortunadamente esta ayuda no siempre llega a las personas a las que está destinado, o a veces llega en condiciones que no reflejan las necesidades de la gente.

Los Padres sinodales reclaman a los gobiernos africanos y a las agencias intermediarias una mayor responsabilidad y una administración transparente de la solidaridad internacional, en el interés del bien común. Los Padres sinodales insisten en que estos valores sean apreciados y que las Iglesias locales sean reconocidas como agentes del desarrollo.


Proposición 32

Respeto por la diversidad étnica

La Iglesia, en servicio de la reconciliación, tiene la misión de reconciliar todas las cosas en Cristo (cf. 2Cor 5, 19). En el cumplimiento de su misión la Iglesia reconoce y respeta las ricas diversidades étnicas, culturales, políticas y religiosas de los pueblos africanos, buscando la unidad en la diversidad, más que en la uniformidad, prefiriendo lo que les unifica a lo que les divide y tomando de las diversidades los valores positivos como fuente de fuerza para alcanzar la concordia social, la paz y el progreso.


Proposición 33

Inculturación

Es necesario realizar un estudio completo sobre las tradiciones y las culturas africanas a la luz del Evangelio, para enriquecer la vida cristiana, para apartar esos aspectos que sean contrarios a las enseñanzas cristianas y para animar y sostener el trabajo de evangelización de los pueblos de África y de sus culturas.

La Iglesia en África experimenta un crecimiento constante en el número de sus miembros y de aquellos que sirven como clero. Con todo existe una incoherencia entre algunas prácticas culturales tradicionales africanas y lo que requiere el Evangelio.

Para poder ser pertinente y creíble, la Iglesia necesita realizar un discernimiento profundo, para identificar esos aspectos de la cultura que promueven y aquellos que impiden la inculturación de los valores evangélicos.

Por tanto el Sínodo propone:

- que se promuevan los valores culturales positivos y se inculquen en todas sus instituciones de enseñanza y educación;

- que se anime y promueva el trabajo de los teólogos auténticamente africanos;

- que los elementos positivos de las culturas tradicionales africanas se incorporen a los ritos de la Iglesia;

- que los agentes pastorales aprendan las lenguas y culturas locales, de modo que los valores del Evangelio puedan tocar el corazón de la gente, y la ayuden a una genuina reconciliación que lleve a una paz duradera;

- que los documentos del Magisterio se traduzcan en las lenguas locales;

- que se facilite el intercambio de documentos entre Conferencias Episcopales;

- que las reglas canónicas y litúrgicas respecto al ministerio del exorcismo se usen en un ministerio de compasión, justicia y caridad; y

- que se denuncie la simonía entre un cierto número de sacerdotes, que abusan de los sacramentos para salir al encuentro de los requerimientos de los fieles, a quienes les gustan los símbolos religiosos como el incienso, el agua bendita, el aceite de oliva, la sal, las velas, etc.

La enseñanza de la cultura condiciona el desarrollo integral de los individuos y grupos. Por tanto los africanos deberían promover la herencia cultural de su región. Deberían tener aprecio por ciertos valores y al mismo tiempo abrirlos a un encuentro con otras culturas, valores como el respeto por los ancianos y por las mujeres como madres; respeto por la solidaridad, la ayuda mutua y la hospitalidad, la unidad, el respeto por la vida, la honradez, la verdad y la palabra de honor.


III – PROMOTORES


A) Ecclesia


Proposición 34

Evangelización

Los Padres sinodales resaltan la urgencia y la necesidad de la evangelización, que es la misión y la verdadera identidad de la Iglesia (“Evangelii nuntiandi”, 14).

Los padres sinodales ponen en evidencia que esta evangelización consiste esencialmente en dar testimonio ante todo a través de la vida y después con la palabra (“Evangelii nuntiandi”, 21), en un espíritu de apertura a los demás, de respeto y de diálogo con ellos, ateniéndose a los valores del Evangelio.

Este Sínodo se dirige a la Iglesia-Familia de Dios en África para que sea testigo del servicio de la reconciliación, de la justicia y de la paz, como la “sal de la tierra” y la “luz del mundo”.


Proposición 35

Pequeñas comunidades cristianas / Comunidades eclesiales vivientes

El Sínodo renueva su apoyo a la promoción de las SCC / CEV, que edifican firmemente a la Iglesia-Familia de Dios en África. Las SCC / CEV, basadas en el compartir del evangelio, donde los cristianos se reúnen para celebrar la presencia del Señor en su vida y en medio de ellos, a través de la celebración de la Eucaristía, la lectura de la Palabra de Dios y el testimonio de su fe en el servicio amoroso entre ellos y en sus comunidades. Bajo la guía de sus pastores y catequistas intentan profundizar su fe y madurar en el testimonio cristiano viviendo experiencias concretas de fraternidad, maternidad, relación, amistad abierta, donde cada uno se cuida del otro. Esta familia de Dios se extiende más allá de los vínculos de la sangre, etnia, tribu, cultura y raza . De esta forma las SCC / CEV abren senderos de reconciliación con las familias extendidas, que tienen la tendencia a imponer a los núcleos de las familias cristianas sus maneras y costumbres sincretistas.


Proposición 36

Desafíos de los nuevos movimientos religiosos

A la luz de los retos lanzados por los nuevos movimientos religiosos (cultos, movimientos esotéricos, etc.), a las Iglesias locales se les pide que preparen nuevas formas de evangelización que afronten lo mejor posible los problemas actuales de los fieles.

También las parroquias deben promover en sus Pequeñas Comunidades Cristianas / Comunidades Eclesiales Vivientes (SCC / CEV) una vida fraterna de solidaridad. Los agentes de la actividad apostólica deben desarrollar un ministerio de escucha espiritual y de apoyo para asistir a los fieles en la vida de cada día conservando la fe.

Además el Sínodo recomienda que la catequesis conduzca a una genuina experiencia de conversión e incluya la formación a la perseverancia en la fe en tiempo de prueba (cf. Rm 5, 3-5) de la misma forma que la iniciación tradicional prepara a los jóvenes a afrontar todo tipo de situaciones. Debe ofrecerse a los fieles una profunda enseñanza bíblica y doctrinal. Los grupos de oración, los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades deberían introducir también esta instancia en sus programas.


[Traducido del italiano por Inma Álvarez]