Publicada la correspondencia entre Teresa de Lisieux y un sacerdote atribulado

«Voz de Papel» lanza «Maurice y Teresa. La salvación por la confianza»

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MADRID, miércoles, 6 julio 2005 (ZENIT.org).- «Voz de Papel» ha editado en español un volumen cuyo título, «Maurice y Teresa. La salvación por la confianza», expresa el contenido del intercambio epistolar entre la joven carmelita de Lisieux, doctora de la Iglesia, y un joven sacerdote atribulado.



Las cartas que se escribieron ambos están comentadas por el obispo Patrick Vincent Ahern, de 86 años, auxiliar emérito de la diócesis de Nueva York (EE. UU.). El prelado está considerado como uno de los mayores expertos en la espiritualidad de Santa Teresita de Lisieux.

Maurice y Teresa nunca llegaron a verse cara a cara, pero su correspondencia es de una enorme riqueza espiritual y humana, lo cual llevó a monseñor Ahern a publicarla comentada, explica la editorial «Voz de Papel» a Zenit.

Estas cartas, a juicio del prelado, tienen un considerable valor espiritual y literario que trasciende el interés de los especialistas.

Gracias a sus comentarios amenos y claros, carta por carta, el obispo neoyorquino va situando al lector de hoy en el contexto histórico, social y biográfico en el que se escribió cada una de las misivas. El resultado es un testimonio que interpela a la mujer y al hombre de hoy.

El Papa San Pío X llamó a Teresa de Lisieux «la santa más grande de los tiempos modernos». Intelectuales tan diferentes como la sindicalista norteamericana Dorothy Day, los novelistas Georges Bernanos, Graham Greene e incluso Jack Kerouac se declararon admiradores de la espiritualidad de Santa Teresita de Lisieux.

Advierte monseñor Ahern en el prólogo del libro que la –ahora beata- Madre Teresa de Calcuta «estaba orgullosa de señalar que no había tomado su nombre de la gran Santa Teresa de Ávila, sino de Teresita de Lisieux, hacia la que sentía una admiración incondicional».

La joven carmelita francesa --murió a los 24 años de edad-- es la única santa occidental, junto a San Francisco de Asís, a la que se tenía una devoción popular en Rusia durante los días del comunismo.

A lo largo del libro se percibe, y así lo señala monseñor Ahern, que determinados rasgos de la sensibilidad de la santa se corresponden con sentimientos típicos de la Modernidad: las aspiraciones humanas de la santa, su escritura, sus planteamientos y sus tentaciones son las mismas del presente.

José Antonio Ullate --que ha traducido, junto a Susana Pascual, esta obra al castellano-- apunta en la introducción que Teresa de Lisieux «pertenece a un mundo que es ya plenamente el nuestro… El Papa San Pío X, al canonizarla, la alzó como mascarón de proa con el que la nave católica había de abordar la navegación en los nuevos tiempos».

En las cartas de Maurice Bellière se descubre a un hombre generoso, sociable, comunicativo, pero a la vez obsesionado con su propia fragilidad. Las de Teresita revelan su extraordinaria capacidad de amistad hasta un grado que no se encuentra en el resto de sus obras

Se trata de «una historia que estaba pidiendo a gritos ser contada», reconoce el obispo Ahern.

Más información sobre la publicación en www.vozdepapel.info o enviando un e-mail a correo@libroslibres.info .