Puerto Rico: el obispo de Arecibo llama a construir la paz en 2013

Monseñor Daniel Fernández Torres, se unió al llamado de Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Paz

Arecibo, (Zenit.org) Redacción | 1022 hits

En su mensaje del 1 de enero, el papa declara que hoy en día “aparece la necesidad de proponer y promover una pedagogía de la paz”, subraya el obispo.

“Para poder ser constructores de paz, debemos conocer primero lo que es la paz que, como dice el papa, no se trata de una simple tolerancia, sino que es parte de la vocación natural del ser humano. La paz va de la mano con la verdad: no puede haber paz sin el reconocimiento de la verdad que Dios ha inscrito en la misma naturaleza del ser humano.

Es, en ese contexto, en que el papa llama a salir del ‘relativismo moral’, ‘que cierra las puertas al reconocimiento de la imprescindible ley moral natural inscrita por Dios en la conciencia de cada hombre’. En palabras del papa, ‘la paz es la construcción de la convivencia en términos racionales y morales, apoyándose sobre un fundamento cuya medida no la crea el hombre, sino Dios’”, explicó el obispo arecibeño.

En su mensaje, Benedicto XVI expresa: “La paz concierne a la persona humana en su integridad e implica la participación de todo el hombre. Se trata de paz con Dios viviendo según su voluntad. Paz interior con uno mismo, y paz exterior con el prójimo y con toda la creación. Comporta principalmente, como escribió el beato Juan XXIII en la encíclica Pacem in Terris, de la que dentro de pocos meses se cumplirá el 50 aniversario, la construcción de una convivencia basada en la verdad, la libertad, el amor y la justicia. La negación de lo que constituye la verdadera naturaleza del ser humano en sus dimensiones constitutivas, en su capacidad intrínseca de conocer la verdad y el bien y, en última instancia, a Dios mismo, pone en peligro la construcción de la paz. Sin la verdad sobre el hombre, inscrita en su corazón por el Creador, se menoscaba la libertad y el amor, la justicia pierde el fundamento de su ejercicio”.

En esa línea, destacó la importancia de reconocer que todos somos miembros de una misma familia humana.

Asimismo, concluyó: “Es necesario enseñar a los hombres a amarse y educarse a la paz, y a vivir con benevolencia, más que con simple tolerancia. Es fundamental que se cree el convencimiento de que ‘hay que decir no a la venganza, hay que reconocer las propias culpas, aceptar las disculpas sin exigirlas y, en fin, perdonar’, de modo que los errores y las ofensas puedan ser en verdad reconocidos para avanzar juntos hacia la reconciliación. Esto supone la difusión de una pedagogía del perdón. El mal, en efecto, se vence con el bien, y la justicia se busca imitando a Dios Padre que ama a todos sus hijos”.

De su parte, monseñor Fernández Torres, reiteró: “Necesitamos ser constructores de la paz en Puerto Rico. Comencemos construyendo la paz en nuestras familias”.