R. D. del Congo: sacerdotes denuncian un “régimen de terror” en el este

En un mensaje publicado tras la muerte del sacerdote Christian Bakulene

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BUTEMBO, martes 30 de noviembre de 2010 (ZENIT.org).- El clima de inseguridad que se vive actualmente en el norte de Kivu, en el noreste de la República Democrática del Congo, ha llevado al clero de la diócesis de Butembo-Beni a describir la situación como un genocidio en gestación.

En un mensaje aprobado por el obispo de Butembo-Beni, monseñor Mélchisédech Sikuli Paluku, los sacerdotes denuncian numerosos casos concretos recientes de asesinatos, desapariciones y saqueos recientes y lanzan un llamamiento para que se garantice la seguridad en la zona.

“En el momento de la campaña por el referéndum para la adopción de la Constitución, se proclamó que el “Sí” traería y marcaría el fin de la guerra y el principio de una era de paz y de seguridad para todos”, explica el documento.

“Ese mismo objetivo no ha dejado de ser oficialmente marcado con motivo de los grandes acontecimientos que han marcado la historia reciente de nuestro país”, añade.

“A pesar de estos eslogans sobre la seguridad, y aunque algunos estiman que la situación del país mejora día a día, calificando como 'residuales' los problemas de seguridad en el este, las poblaciones del este del país siguen sufriendo un régimen de terror cada vez mayor: todos los días se producen actos de inseguridad, violencia, masacres, violaciones y asesinatos”, denuncia.

“Junto a la frecuencia de los asaltos en las carreteras, la inseguridad encuentra y persigue a los ciudadanos en sus hogares”.

“Los ataques contra los agentes de pastoral, el clero y los civiles pretenden sembrar el miedo y el pánico entre aquellos que son la voz de los sin voz, y de este modo silenciar a todo un pueblo”, constata.

“No puede dejar de señalarse que estos acontecimientos se producen en el momento en que se ejercen nuevas presiones para la introducción forzada de poblaciones de Masisi en el territorio de Lubero”, explica el mensaje.

También se da ahora “la repatriación a sus países de los refugiados que están sobre todo en el suroeste del territorio desde el 1994”.

Los sacerdotes apuntan a “la prioridad para poder continuar acogiendo y reinstalando a los verdaderos congoleños que se han convertido en desplazados internos en otros territorios de la República Democrática del Congo”.

Para los sacerdotes, “además de los incendios sistemáticos de casas ya conocidos en el territorio de Lubero, el ensañamiento contra las poblaciones de Lubero y de Beni, junto a la fuerte aplicación de una política de 'tierra quemada' para crear el espacio para los demás”, constituye un verdadero “genocidio” en gestación.

El clero de Butembo-Beni denuncia el “silencio culpable" de las autoridades del país y la falta de intervención de la MONUSCO (Misión de Estabilización de la ONU en la RDC), que ha "permanecido pasiva”.

Y recuerda el deber de los soldados y de la policía de defender a la población y el de todas las personas de denunciar a los criminales y evitar la complicidad.

Los sacerdotes aseguran que aun “en esta situación de opresión, permanecemos firmes en la esperanza cristiana” y que su “fe está arraigada en la victoria de Cristo resucitado sobre los lazos y las fuerzas de la muerte”.

El mensaje, recogido por la agencia católica DIA de Kinshasa, fue publicado el 23 de noviembre, al término de la novena de oración por la paz organizada en todas las parroquias de la diócesis de Butembo-Beni tras el asesinato del sacerdote Christian Bakulene, el pasado 8 de noviembre.