Rechaza nuevamente la Iglesia en México la instalación de casinos

Multiplican el delito, advierten los obispos

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MEXICO, D.F., viernes, 12 noviembre 2004 (ZENIT.org-El Observador).- Por cuarta ocasión en los últimos ocho años, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) ha rechazado el proyecto de instalación de casinos en el territorio nacional.



Como lo hizo el 19 de abril de 1996, el 9 de marzo de 1999 y el 30 de agosto de 2004, este 11 de noviembre de 2004, los obispos mexicanos han fijado su postura de rechazo ante la probable legislación favorable a la instalación de casinos y casas de apuestas en el país.

En México existe el juego (como la lotería o los pronósticos deportivos) pero está encauzado por el gobierno. También se reconoce (y practica) el juego popular, vinculado a fiestas patronales y ferias tradicionales. Pero, hasta el momento, la iniciativa privada no ha sido habilitada para abrir y operar casinos (aunque, apoyándose en vacíos legales, hay casas de apuestas electrónicas).

Durante los últimos meses, grandes corporaciones privadas han estado presionando al Congreso mexicano para que se legalicen los casinos y las casas de apuestas, aduciendo una derrama económica considerable, creación de empleos y riqueza para las zonas donde se instalen (habitualmente, en los destinos de playa).

Los diputados que forman el Congreso han adelantado que la ley está a punto de ser votada favorablemente. Ello ha motivado un fuerte movimiento de la Iglesia en contra. En rueda de prensa, el secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano y obispo de Texcoco, Carlos Aguiar Retes, afirmó que los casinos van a aumentar la inseguridad, la prostitución y el narcotráfico.

Diversos estudios, en poder de la CEM, han demostrado que, lejos de ser una solución a los problemas del desarrollo, los casinos vienen a complicar aún más la economía. Es decir, que el argumento en contra no solamente es moral, sino que cae en el terreno de lo que se pretende incrementar.

Monseñor Aguiar Retes aseveró que los casinos están ligados al dinero fácil, la presencia del narcotráfico, el comercio sexual y el lavado de dinero. «Es muy difícil imaginar que con una nueva legislación puedan evitarse todos estos males; más bien debemos pensar que la ley se aprovechará para legitimar e intensificar la presencia de casinos y casas de juego en el territorio nacional», aseveró el obispo de Texcoco.