Reino Unido: Al menos cien mujeres reciben embriones equivocados

En clínicas de fecundación asistida de todo el país

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LONDRES, 15 nov (ZENIT.org).- Al menos cien mujeres han recibido la implantación de embriones procedentes de otra pareja, o han sufrido la pérdida de sus embriones a causa de la incompetencia de las clínicas de infertilidad, según revelaba el 12 de noviembre el diario británico «The Sunday Times».



Una auditoría interna de las clínicas ha revelado que a menudo se ha procedido de manera caótica, lo que significa que las esperanzas de maternidad de las mujeres han sido hechas añicos por los errores del equipo clínico.

Los casos descubiertos por el diario incluyen a: Deborah Gray, 40 años, de Strangford Lough, Co Down, que declaró haber recibido la implantación de embriones equivocados por error. Tuvo un aborto. Diana Finlay, 39 años, de Leicester, cuyo último embrión congelado fue tirado a la basura porque el contenedor había perdido la etiqueta. Deborah Mia, de 37 años, de Dagenham en Essex, cuyos últimos cinco embriones congelados fueron tirados a la basura el año pasado, aunque ella había iniciado un tratamiento para que le fueran implantados.

Una mujer perdió ocho años de su vida fértil bajo tratamiento en varios hospitales de Londres, antes de que los doctores se dieran cuenta de que tenía una espiral anticonceptiva en el útero.

Los casos han venido a la luz a raíz de una auditoría realizada por la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología (HFEA), que ha inspeccionado 118 clínicas de FIV en el Reino Unido.

El informe, basado en una muestra de 1.400 tratamientos FIV y 700 inseminaciones de donantes de esperma, registra irregularidades en varios centros, que llevaron a la pérdida de un número no revelado de embriones recientes en incubadoras.

El documento también denuncia errores en el control la fecha de obtención, y equivocaciones en los nombres de las pacientes y sus familias, así como en el registro del color de la piel o del grupo étnico de los donantes de esperma.

Bert Stewart, un experimentado embriólogo y ex inspector de la HFEA que ahora trabaja en Auckland, Nueva Zelanda, estimó que uno de cada mil niños probeta puede haber sido implantado en la mujer equivocada, lo que significa que al menos entre 25 y 30 niños producto de la fecundación «in vitro» (FIV) en Gran Bretaña han sido criados por otra mujer distinta de su madre genética.

«Si tienes un sistema de control defectuoso, pasará bastante tiempo antes de que te des cuenta de que has cometido un error. Las buenas clínicas tienen sistemas en los que se puede notar un error enseguida», aclara.

Otro inspector de la HFEA estima que al menos cien mujeres han sido afectadas por errores en la FIV.
Gray demandó al hospital Royal Victoria de Belfast por daños personales después que descubrió que le habían implantado por error un embrión de otra mujer.

Finlay decidió abandonar cualquier intento ulterior de tener un hijo después de que el hospital Bupa de Leicester arrojó a la basura su último embrión tras haber fallado tres intentos de tratamiento FIV.

Según le dijeron, el embrión formaba parte de un lote del que se habían perdido las etiquetas. Los doctores decidieron destruir el lote para evitar que las parejas recibieran uno equivocado.

«Perderlo es como una desgracia», confiesa Finlay, quien recibió 2.000 libras esterlinas (3.000 dólares) en compensación.

Los casos han salido a la luz tras las investigaciones, a raíz del escándalo de la Clínica Hampshire en Basingstoke, Berkshire, donde más de 40 mujeres descubrieron que los embriones que creían almacenados no existían.

Paul Fielding, el embriólogo implicado, ha permanecido bajo custodia policial durante una investigación sobre el error.

La HFEA negó que haya problemas generalizados en las clínicas de infertilidad y dijo que algunos errores eran una minúscula parte del número total de tratamientos FIV.