Reino Unido: Enfermos terminales fueron usados como cobayas

En los años sesenta, para experimentar armas bacteriológicas

| 607 hits

LONDRES, 21 nov (ZENIT.org).- La acusación es gravísima: en los años sesenta, en Gran Bretaña, enfermos terminales y ancianos podrían haber sido utilizados como conejillos de indias para experimentar armas bacteriológicas.



La información ha sido difundida por el periódico británico «Daily Express», según el cual la verdad sobre los desgraciados experimentos estaría contenida en «documentos oficiales» que hace treinta años un sacerdote católico escocés habría entregado al líder liberal David Steel.

Éste luego los habría entregado al ministro de Defensa de la época, Dennis Healey. Pero nadie recuerda nada y de los documentos no hay ni rastro.

La historia no es nueva. La denunció por primera vez en 1970 el mismo sacerdote, el padre John Barry, al cual se había dirigido un parroquiano que de alguna manera había estado implicado en los experimentos y que atenazado por el remordimiento quería que la verdad fuera conocida. El sacerdote habló de ello en una reunión de hombres de negocios escoceses.

«He visto pruebas, que considero auténticas, de que una sección del Ministerio de Defensa usó a ancianos como cobayas para realizar experimentos y luego los hizo morir tranquilamente», dijo el padre Barry.

La acusación provocó algún titular en la prensa y una interpelación parlamentaria. Luego cayó en el olvido después que el primer ministro de entonces, Harold Wilson, en una breve declaración a la Cámara de los Comunes, asegurase que se había hecho una investigación y que no se había descubierto nada.