Representante de la ONU y el papa tratan los problemas de Oriente Medio

Audiencia a Vuk Jeremić, presidente de la 67 sesión de la Asamblea General de la ONU

Ciudad del Vaticano, (Zenit.org) Redacción | 865 hits

El papa Francisco ha recibido esta mañana en audiencia al presidente de la 67 sesión de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas,Vuk Jeremić.

En la mañana de hoy –indica un comunicado de la Sala de Prensa de la Santa Sede--, en el Palacio Apostólico Vaticano, el santo padre Francisco ha recibido en audiencia al presidente dela 67 sesión de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, su excelencia el señor Vuk Jeremić. Este se reunió luego con el secretario de Estado cardenal Tarcisio Bertone, el cual estaba acompañado por el secretario para las Relaciones con los Estados, monseñor Dominique Mamberti.

En los cordiales diálogos se han revisado algunas cuestiones de recíproco interés, en particular la resolución de los conflictos internacionales, a través de medios pacíficos, con referencia específica a Medio Oriente, y a las graves emergencias humanitarias por ellos provocadas.

En tal contexto se ha destacado la importancia de la reconciliación entre las comunidades que componen las diversas sociedades y del respeto a los derechos de las minorías étnicas y religiosas.

Se han detenido, además, sobre el problema de la trata de personas, sobre el drama de los refugiados y de los emigrantes.

Respecto a la presente crisis económica mundial, se ha aludido al papel que podría asumir la Asamblea General de la ONU en los programas para la agenda de desarrollo sostenible después de 2015, respetuoso con el medio ambiente y al mismo tiempo capaz de reducir la distancia entre ricos y pobres.

El encuentro actual ha confirmado el aprecio de la Santa Sede por el papel central de la Organización en la búsqueda del bien común de la humanidad.

Por otra parte, no se ha dejado de recordar la contribución de la Iglesia católica, con los medios que le son propios y en el respeto de su identidad, a favor de la promoción de la dignidad humana integral, de la paz y de una cultura del encuentro, auspiciando que tales valores puedan siempre inspirar los debates y las deliberaciones de la Asamblea General.