Respuesta de la Oficina Católica de la Infancia a los casos de pedofilia

“Ninguna institución dedicada a los niños está a salvo de esas situaciones”

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GINEBRA, viernes 23 de abril de 2010 (ZENIT.org).– “Frente a los actos de pedofilia, desarrollemos una cultura de respeto a la dignidad y a los derechos del niño”, destaca un comunicado de la Oficina Internacional Católica de la Infancia (BICE, por sus siglas en francés).

La “dignidad y los derechos del niño” están en el centro de la misión de esta entidad, que condena “toda forma de abusos sexuales a niños dondequiera que se cometan y sean quienes sean sus autores”.

La BICE se declara “consternada” por las revelaciones sobre los abusos a niños por parte de sacerdotes de la Iglesia católica.

“Esas violaciones deben ser llevadas ante la Justicia –indica el comunicado-. La culpabilidad, una vez demostrada, no puede quedar impune”.

Reconocer que la persona que ha sufrido abusos es una víctima constituye también, según la organización, un primer paso en el proceso de su rehabilitación.

Sin embargo, la entidad insiste en el trabajo de prevención y de movilización de las comunidades y de las instituciones para proteger a los niños de esos actos.

En este sentido, aprecia “la publicación, por parte de la Santa Sede, de líneas directrices que exigen, entre otras ocosas, el recurso sistemático a la Justicia civil en los casos de abuso o de violencia sexual”.

“Ninguna institución dedicada a los niños está desgraciadamente a salvo de estas situaciones”, recuerda la BICE en su comunicado, publicado en la página de entrada de su web.

Por eso, continúa, se ha dotado desde hace muchos años de un código de conducta que prevé en estos casos acudir a la Justicia, y el conjunto del personal y todos los responsables de la organización deben adherirse e él al entrar a la organización y respetarlo.

“Se trata de promover comportamientos y de crear un entorno para prevenir esos actos”, añade.

Conforme a su vocación internacional, la BICE también invita a trabajar “en la aplicación de la Convención de las Naciones Unidas relativa a los derechos del niño, y especialmente en la aplicación de sus artículos 19 y 34 que ordenan a los Estados proteger a los niños de todas las formas de explotación y violencia sexual”.

Según la BICE, presente en 66 países de cuatro continentes, las recientes revelaciones que “sacuden las conciencias” no deben, sin embargo, llevar a olvidar “el inmenso trabajo a favor de la infancia realizado en todo el mundo por instituciones católicas y católicos comprometidos, clérigos y laicos”.

La entidad concluye su comunicado pidiendo la contribución de todos para que emerja, progresivamente, en la Iglesia y en la sociedad “una verdadera cultura de respeto a la dignidad y los derechos del niño”.