Reunión de cardenales: Apertura a los seguidores de Lefebvre; ahora se estudian fórmulas

Discusión de la asamblea del «Senado» de la Iglesia

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CIUDAD DEL VATICANO, viernes, 24 marzo 2006 (ZENIT.org).- En la reunión que mantuvo este jueves Benedicto XVI con los cardenales quedó clara la actitud general de buscar la reconciliación con los seguidores del arzobispo Marcel Lefebvre, aunque ahora es necesario encontrar fórmulas concretas para que pueda realizarse.



El cardenal Darío Castrillón Hoyos, prefecto de la Congregación vaticana para el Clero y de la Comisión Pontificia «Ecclesia Dei», resumió las conclusiones con estas declaraciones recogidas por los periódicos: «La Iglesia les espera con los brazos abiertos. Estamos en camino, tenemos necesidad de la ayuda del Señor, es él quien guía todo».

«Ahora se estudia la mejor manera», añadió el purpurado colombiano en respuesta a la pregunta de si se les concedería una «prelatura» dependiente del Papa.

Monseñor Lefebvre, fundador de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, contestó públicamente algunos de los elementos centrales del Concilio Vaticano II.

El 2 de julio de 1988 Juan Pablo II constató en la carta apostólica «Ecclesia Dei» que la «ilegítima» ordenación de cuatro obispos en el seno de la Fraternidad por parte de monseñor Lefebvre (30 de junio de 1988) constituyó «un acto cismático».

Aquella ordenación truncó el intento de un acuerdo entre la Santa Sede y la Fraternidad, que había llevado a cabo el cardenal Joseph Ratzinger, entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en nombre de Juan Pablo II.

Monseñor Lefebvre falleció el 25 de marzo de 1991, sucediéndole uno de los obispos ordenados, monseñor Bernard Fellay en la guía de la Fraternidad. Benedicto XVI le recibió en audiencia privada el 29 de agosto de 2005.

«El encuentro se desarrolló en un clima de amor por la Iglesia y el deseo de llegar a la perfecta comunión», informó después un comunicado vaticano. «Siendo conscientes de las dificultades, se manifestó la voluntad de avanzar gradualmente y en tiempos razonables».

Según las informaciones recogidas por varios periódicos italianos este viernes, algunos de los cardenales pidieron que para que tuviera lugar la reconciliación los seguidores de monseñor Lefebvre aceptaran públicamente el Concilio Vaticano II.

El cardenal Julián Herranz, presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, explicó a los periodistas que «el Papa ha escuchado a todos con gran interés y ha hecho una síntesis perfecta del debate que se dio en esta sede, que puede ser comparada al Senado de la Iglesia».