Ruđer Josip Bosković, modelo de hombre de ciencia

Simposio en la Gregoriana sobre el jesuita croata

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ROMA, martes 13 diciembre 2011 (ZENIT.org).- El simposio científico “Padre Ruđer Josip Bošković: cultor de la verdad”, que se realizó el 10 de diciembre en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, recordó la figura del jesuita croata, capaz de establecer un diálogo profundo entre ciencia y fe en el siglo XVI. Una figura símbolo en tiempo de relativismo.

El padre Boškovic nació en Brosnica, transcurrió gran parte de su vida en Roma, en el Colegio Romano, en donde trabajó en tiempos difíciles que vieron el cierre de la Compañía de Jesús. Su interés por la ciencia era sometido al amor por Cristo, a tal punto que rechazó una cátedra que le ofrecieron en la universidad de Pisa, a cambio a cambio de renunciar al hábito talar.

El jesuita croata se distinguió en modo brillante en el estudio y desarrollo de una pluralidad de disciplinas científicas y buscando al mismo tiempo la relación entre lo creado y el Creador.

El rector de la Gregoriana, padre François-Xavier Dumortier SI, ha considerado el simposio como “un deber porque sin memoria, instituciones como la nuestra estarían condenadas a lo efímero” y recordó cómo el “padre Boscovic abre un camino que debe ser también el nuestro: un diálogo profundo y eficiente entre fe y ciencia”. Un religioso que “dejó una huella viva y profunda, que hoy en el tercer centenario de su muerte, tenemos la oportunidad para recordar su contribución”.

El padre Anto Tustonjic SI, superior provincial de los jesuitas en Croacia, indicó que “el relativismo y escepticismo omnipresente en tantos medios de comunicación presenta los valores centrales de nuestra fe católica no adecuados ya. Se dice que todo sea relativo, que no exista seguridad sobre nada, como la bondad que es siempre buena. En cambio todo es reducido a lo que me sirve o no, a una cuestión de oportunismo”:

Y prosiguió recordando que “queremos proponer este modelo de hombre de ciencia también a los jóvenes, porque estas dos cosas, ciencia y fe, no son opuestas. En cambio son elementos que vuelven al hombre más íntegramente hombre”.

“Nosotros oímos con frecuencia –añadió- que la ciencia y la fe se oponen. En cambio los científicos más famosos y expertos han descubierto que existe algo más, las leyes de la naturaleza no pueden haber aparecido de la nada, es necesario un ente, algo superior y fundamental”.

“Y Boskovic en sus escritos --prosiguió- decía que quien considera todo lo creado como fruto de la casualidad, no puede cometer un error más grave””. Pues “los científicos así como el jesuita croata se dan cuenta de que existe un diseñador y lo reconocen. Y todos los que son verdaderos científicos así lo hacen”.

El secretario de Estado del Ministerio de Exteriores de Croacia, Mario Nobilo, por su parte revivió el viaje de Benedicto XVI en junio a Croacia y las diversas veces que citó al jesuita. Pero también el importante sostén de Juan Pablo II a su pueblo durante la reciente guerra y la fidelidad de los croatas a Roma, desde hace más de mil años.

El embajador de Croacia ante la Santa Sede, Filip Vucak, recordó las recientes exposiciones en honor del sacerdote polaco, como las de Londres y París.

El simposio fue realizado por la Universidad Gregoriana, el Ministerio de Exteriores y de Integración de Croacia y la facultad de Filosofía de la Compañía de Jesús de Zagreb, en ocasión del tercer centenario del nacimiento del jesuita croata, científico, filósofo, matemático, astrónomo y diplomático.

Le siguieron dos conferencias sobre “Boskovic en el contexto de la espiritualidad y de la ciencia de los Jesuitas” y “Boskovic en el contexto europeo”, con profesores de la universidad de Sevres-París, Zagreb, del Observatorio Astronómico vaticano y de los Museos Vaticanos.

Poco después fue inaugurada la exposición dedicada al jesuita, con diversos paneles sobre su obra y fue descubierta una placa recordatoria de su estadía en Roma.

La conmemoración del padre croata, prosiguió el domingo 11 con una misa celebrada por el cardenal Josip Bozanic, arzobispo de Zagreb, en la iglesia romana de San Jerónimo.

Este año el parlamento croata dedicó el presente año en honor de Boscovic.