Ruta Mariana, una propuesta

Para el puente de la Inmaculada, cuatro santuarios

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ROMA, domingo 4 diciembre 2011 (ZENIT.org).- La Ruta Mariana, un camino de peregrinación que une cuatro santuarios, el del Pilar, Torreciudad, Monserrat, en España, y Lourdes, en Francia, fue presentada esta semana en Roma. En el largo puente de la Inmaculada, esta es una opción entre otras aunque muy adecuada a lo que se celebra.

Un itinerario cultural y religioso que se suma al fenómeno en fuerte crecimiento: el llamado quizás impropiamente “turismo religioso”, con sus raíces en las motivaciones religiosas que durante siglos han llevado a los hombres a realizar peregrinaciones.

Los santuarios son el de la Virgen del Pilar, en el corazón de Zaragoza y el primer santuario mariano del mundo; el santuario de Torreciudad, construido en el siglo pasado al lado de una antigua ermita, por iniciativa de san Josemaría Escrivá, que acoge peregrinaciones desde todo el mundo. El de Monserrat, Barcelona, donde espiritualidad y cultura se unen en un imponente cuadro natural. Y el santuario de Nuestra Señora de Lourdes, actualmente el más visitado, famoso por su agua y curaciones milagrosas.

Entre un santuario y otro, se sitúan catedrales, iglesias, monasterios y claustros, monumentos, e itinerarios culturales varios en los que la enogastronomía local está siempre presente.

Existen itinerarios de diversas duraciones, desde uno a siete días. Se pueden iniciar preferentemente en Barcelona y Zaragoza.

Se realizan durante todo el año con los tour o por cuenta propia en vehículos. Con disponibilidad de alojamiento y restaurantes aptos a todos los bolsillos, desde los rurales hasta los cinco estrellas. En el sitio web: www.rutamariana.com figuran los hoteles, restaurantes y servicios en los cuales directamente se puede hacer la reserva y todas las informaciones necesarias para organizar esta peregrinación mariana. 

Uno de los responsables de la presentación del programa en Italia Marcos Ferrer Acordagoitia indicó a Zenit que “el itinerario se puede hacer por cuenta propia sin ningún tipo de problema. Con nuestra asociación, la Organización de la promoción Ruta Mariana, damos las herramientas para que nadie se pierda la oportunidad de ver lo que rodea a los santuarios”.

Añadió que, en la pagina rutamariana.com, figura la red de alojamientos en donde se puede hacer la reserva. “Incluso pueden contactarnos directamente si hay algo que no les satisface enteramente o para tener más informaciones. No somos una agencia de viajes, no hacemos reservas, pero sí contamos con la colaboración de los operadores de viaje que organizan estas peregrinaciones”.

“Para ir por su cuenta –indicó--, hay que hacerlo en coche, o con los programas que organizan por ejemplo la Opera Romana Pellegrinagi o con algún otro tour operador de España y ver que programas tienen. Se puede hacer con transporte público entre los santuarios pero es más complejo, y no siempre cuadran los horarios con los programas de cada uno”.

El directivo español añadió que la Ruta Mariana no está pensada por el momento para hacerla a pie, como lo es en cambio el Camino de Santiago, entre otros motivos porque “es muy reciente y si bien parte se puede hacer a pie, como desde Monserrat a Zaragoza, que es parte del camino de Santiago, la ruta mariana es para recorrerla en vehículo”.

Por lo que se refiere al alojamiento, indicó, “tenemos en la red las diversas tarifas, si bien es cierto que con la crisis actual, se encuentran precios muy convenientes. Tenemos turismo rural, y hasta hoteles de cinco estrellas a 60 euros por habitación. Hay todo tipo de tarifas y categorías”.

Es un recorrido que se puede hacer en cualquier época del año, si bien cada uno tiene sus preferencias. “En invierno es más duro pero también hay más de recogimiento, en cierto sentido una experiencia mejor, pues en verano hay grupos y miles de peregrinos. Por ejemplo en Monserrat van tres millones de visitantes. Aunque por las tardes suele ser mucho más tranquilo y relajado”, y concluyó: “Si se quiere un momento más íntimo quizás hay que ir cuando hay menos gente. Yo personalmente me iría durante el invierno”.