Santa María Goretti, modelo para los adolescentes

Se celebra el centenario de la muerte

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ROMA, 7 junio 2002 (ZENIT.org).- El próximo 30 de junio, en Corinaldo (Italia), lugar de su nacimiento, se abrirán los actos de celebración del centenario de la muerte de santa María Goretti (1890- 1902). Las celebraciones proseguirán en Nettuno, donde tuvo lugar su muerte el 6 de julio de 1902.



En una rueda de prensa concedida este 4 de julio, el cardenal Sergio Sebastiani, presidente de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede, ilustró las virtudes de esta santa asesinada cuando no había cumplido los doce años por un joven rechazado por ella.

«Confianza en la providencia, amor hacia el prójimo, rechazo de la violencia y respeto de la propia dignidad de mujer, oración y unión con Dios, heroísmo del perdón por amor a Cristo, fe en la vida ultraterrena», subrayó el purpurado italiano.

El cardenal Sebastiani explicó que «el martirio de "Marietta" --como era conocida por sus familiares y amigos-- es el culmen de un itinerario humano y espiritual que había llegado a la radicalidad evangélica en la cotidianidad de su vida de preadolescente y por esto mantiene todavía hoy actualidad y frescura».

«Estas opciones, como la de entregar la vida a Cristo y perdonar al agresor no se dan por casualidad», añadió en la rueda de prensa el subdirector de la Sala de Prensa de la Santa Sede, el padre Ciro Benedettini.

En este sentido, recordó una afirmación de Pío XII al proclamar a María Goretti santa el 24 de junio de 1950: «La santidad no se improvisa».

«La pureza de la niña, su capacidad de perdón y la conversión del asesino son temas de reflexión no sólo para los creyentes, sino también para quien no cree porque ayudan a cultivar una dimensión "elevada" de la vida», observó el alcalde de Nettuno, Vittorio Marzoli, ciudad en que tuvo lugar la rueda de prensa.

Para el biógrafo de la santa, el padre Giovanni Alberti, de la Congregación de los Pasionistas, a los que está confiado el Santuario de Nettuno dedicado a María Goretti, la santa es un modelo que hay que «proponer a los preadolescentes de hoy porque, enamorada de Cristo, le supo seguir de modo radical».

Sin embargo, subrayó, «sus gestos, sus opciones, su tacto hacia el agresor son los de una niña que ha sabido comportarse como una mujer, pequeña mujer orgullosa de serlo».

Marietta parecía ya una mujercita a sus once años suscitando así la atención de Alessandro Serenelli, inquieto joven que en varias ocasiones trató de seducirla. En una de las ocasiones en que fue rechazado, reaccionó violentamente golpeándola repetidamente con punzón.

Condenado a trabajos forzados, Serenelli obtuvo el perdón después de 27 años por buena conducta. La madre y los hermanos asistieron a la canonización de Marietta.