Secuestrados dos misioneros javerianos en Sierra Leona

Se trata de los padres Franco Manganello y Vittorio Mosele

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FREETOWN, 8 sep (ZENIT.org).- Según han revelado dos testigos presenciales dos misioneros javerianos que trabajan en Sierra Leona han sido secuestrados. Se encuentran en manos de los rebeldes del Frente Revolucionario Unido (RUF) que luchan contra el gobierno de Freetown.



La noticia ha sido dada por monseñor Giorgio Biguzzi, obispo de Makeni. «Estamos preocupados --revela el obispo--. Al mismo tiempo, sin embargo, tenemos confianza en que no les harán daño. Los rebeldes los conocen. Saben cómo se han prodigado para ayudar a la gente. Probablemente sus secuestradores han atacado la misión para coger comida y lo que han podido encontrar. Y esto nos dice que la situación es todavía muy precaria. Es doloroso ver que la gente sufre porque no hay paz, no hay seguridad. De vez en cuando estas acciones vuelven a repetirse. Y continuará si no se interviene en favor de la población en modo más determinado».

Los guerrilleros llegaron a la misión durante la noche y apuntaron sus armas contra los dos misioneros italianos que estaban intentando huir y los obligaron a seguirles, probablemente más allá de la frontera. El ataque a la aldea de Pamlap había empezado poco antes de las dos del miércoles y acabado alas 7. Los rebeldes habían marchado menos de una hora recorriendo los diez kilómetros que separan Kambia, en Sierra Leona, de Pamlap, la primera aldea de Guinea Conacry.

Desde hace meses, en Pamlap, los misioneros dan asistencia a quien logra pasar la frontera, la mayoría refugiados sierraleoneses. Hay también 50.000 liberianos que no quieren volver a casa, a pesar de que su guerra terminó hace años.

Los javerianos secuestrados son el padre Franco Manganello, de 62 años, y Vittorio Mosele, de 64 años. En un primer momento se pensó que estaba con ellos un voluntario italiano, Giuseppe Giacomello, que dirige en Pamlap una escuela de arte y oficios para jóvenes. Pero este logró ponerse a salvo, como ha relatado la agencia «Misna», escondiéndose en un cementerio y luego pudo llegar a la misión de Forekariah.

Los misioneros desarrollan este trabajo de asistencia cercano a la frontera desde hace meses. Los rebeldes que los han secuestrado los conocen bien, como recordó ayer en Freetown el padre general de los javerianos, Antonio Guiotto: «Es gente que en otros momentos a invitado a los misioneros a ir a encontrarlos en sus aldeas más allá del confín. De acuerdo a experiencias pasadas, pensamos que podrán ser liberados, no enseguida, quizá pasados algunos días, pero tenemos confianza».