Seglares: ¿No debemos recomenzar nuevamente de Dios?

Inaugurada la Asamblea Plenaria del Consejo Pontificio para los Laicos

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CIUDAD DEL VATICANO, jueves 24 de noviembre de 2011 (ZENIT.org).- Se ha concluido la primera parte de la Asamblea Plenaria del Consejo Pontificio para los Laicos, en Roma, que comenzó este jueves y terminará el sábado 26 de noviembre.

Estaban presentes, en esta primera jornada, numerosos cardenales y obispos de cinco continentes , docentes universitarios, y fundadores de movimientos eclesiales católicos.

“La Asamblea Plenaria es un momento importante de la vida del Consejo, un tiempo de análisis y balance de las actividades llevadas a cabo, además de una ocasión para proyectar juntos el futuro, destacando nuevos objetivos que alcanzar, en nuestro servicio a la causa de los laicos católicos”.

Así saludó a los presentes monseñor Stanislaw Rylko, presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, añadiendo además: “Doy las gracias a los miembros y consultores porque traéis las experiencias valiosas de vuestras iglesias locales, haciendo que la Asamblea se convierta en un momento de diálogo fraterno”.

El tema de la XXV edición es “La cuestión de Dios en la actualidad”, un tema querido por Benedicto XVI --como destacó el cardenal- tanto que la elección del curioso pero actual subtítulo: “¿No debemos comenzar nuevamente de Dios?”, se ha tomado del último libro del santo padre Luz del mundo.

En la primera parte de la asamblea, dedicada a la reflexión sobre el tema elegido, participó el profesor Sergio Belardinelli, docente de Sociología en la facultad de Ciencias Políticas de la universidad de Bolonia, sobre el tema “Fe y no creencia en el mundo de hoy”.

Monseñor Rylko habló sobre “La cuestión de Dios en el Magisterio de Benedicto XVI” para introducir las ponencias, y dijo que: “Uno de los temas más importantes del rico magisterio de Benedicto XVI es, sin duda, la cuestión de Dios y la centralidad del mismo en la vida del hombre. En su libro Jesús de Nazareth, el papa formuló una pregunta sorprendente por su sencillez '¿Qué nos ha dado Jesús verdaderamente?' y respondió: 'Ha traído a Dios, ahora conocemos su rostro, ahora conocemos el camino que, como hombres, debemos tomar en este mundo'. Jesús ha traído a Dios y con él la verdad sobre nuestro destino y nuestra procedencia. 'Sólo la dureza de nuestro corazón nos hace creer que esto es poco'. La cuestión de Dios es central y decisiva para el hombre, ya que el poder de Dios en el mundo es silencioso pero es un poder verdadero y duradero. La causa de Dios parece estar siempre en agonía. Pero se demuestra que este permanece y salva”.

El purpurado afrontó el problema del rechazo del hombre actual frente a Dios: “Para explicar esto debemos, antes que nada, insertarlo en el contexto de crisis profunda de la cultura postmoderna. El cardenal Ratzinger habló de esto de forma sugestiva en la homilía de la Misa pro eligendo Romano Pontífice: 'Cuántos vientos de doctrina hemos conocido en estas últimas décadas, cuántas corrientes ideológicas, cuántas formas de pensar... La pequeña barca del pensamiento de muchos cristianos se ha visto afectada por estas olas, lanzada de un extremo a otro: del marxismo al liberalismo; del ateísmo a un vago misticismo religioso; del agnosticismo al sincretismo, etc. Cada día nacen nuevas sectas y se cumple lo que dice san Pablo sobre el engaño de los hombres, sobre la astucia que tiende a inducir al error”.

Terminó el discurso recordando de nuevo palabras de Benedicto XVI: “Lo que necesitamos sobre todo en este momento de la historia son hombres que, a través de una fe iluminada y vivida, hagan creíble a Dios en este mundo. El testimonio negativo de los cristianos que hablan de Dios pero que viven contra Él, ha oscurecido la imagen de Dios y ha abierto la puerta a la incredulidad. Sólo a través de hombres tocados e iluminados por Dios, puede Él volver a los hombres”.

“Es justo aquí --afirmó como conclusión monseñor Rylko- donde se juega la suerte de la nueva evangelización de nuestros tiempos”.

En la tarde, las ponencias de Luca Tuinetti, profesor de filosofía en la universidad pontificia Urbaniana, que habló de “La pregunta de Dios, entre razón y fe” y la de monseñor Luis Ladaria, secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que participó con una intervención titulada “Creo en un solo Dios. El Dios de los cristianos, la fe en la Iglesia”.

Una última aportación enriqueció aún más la jornada por la noche, durante la celebración de las vísperas. A propuesta del presidente de la Fundación Juan Pablo II para la Juventud Marcello Bedeschi, se entregó a monseñor Rylko un precioso relicario, obra del escultor Carlo Balljana, que contiene una ampolla con la sangre del beato papa Wojtyla con ocasión del aniversario de la III JMJ de Czestochowa.

La reliquia se conservará en la capilla del Consejo Pontificio para los Laicos y, de acuerdo con la Sección Juvenil del mismo dicasterio, será llevada a las futuras Jornadas Mundiales de la Juventud.

Por Salvatore Cernuzio

[Traducción del italiano por Carmen Álvarez]