Seis nuevos sacerdotes misioneros surgidos de Comunión y Liberación

Salen de misión a Rusia, Taiwán, Alemania, España, y República Checa

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ROMA, 23 junio 2003 (ZENIT.org).- Este sábado el cardenal Camillo Ruini, obispo vicario del Papa para la ciudad de Roma, ordenó a seis nuevos sacerdotes de la Fraternidad de los Misioneros de San Carlos Borromeo, nacida en el seno de Comunión y Liberación (CL).



Los nuevos sacerdotes, cuya fraternidad fue fundada en 1985, ejercerán su ministerio en Rusia, Taiwán, Alemania, España, y República Checa.

La Fraternidad está compuesta por 113 hombres de entre veinte y cuarenta años, de los cuales la mitad son sacerdotes (65) y la otra mitad se preparan para serlo.

Su carisma es «la evangelización y la educación en la fe a través del ejercicio del ministerio sacerdotal sobre todo donde es necesaria una nueva implantación de la Iglesia, según el carisma de CL», nuevo movimiento eclesial fundado por monseñor Luigi Giussani.

Uno de los nuevos sacerdotes, el italiano Paolo Prosperi, que desempeñará su ministerio en Rusia, recuerda que descubrió su vocación al participar en unos Ejercicios Espirituales que predicó monseñor Giussani en 1994.

«Escuchándole hablar de Cristo, quedé fulgurado al percibir el hecho de que Dios me amaba con un amor infinito --confiesa--. Todo lo que decía aquel sacerdote, describía con precisión total mi vida, por lo que me di cuenta de que a través de sus palabras, el Señor me estaba hablando con predilección, en medio de los miles de personas que estaban presentes».

«Me vi obligado a reconocer que era amado, pero no desde ayer, sino desde la eternidad. Esto cambió completamente el rostro de mi vida y me llevó a reconocer mi vocación», explica.

Otro de los nuevos sacerdotes, Stefano Pasquero, que vivirá su sacerdocio en la República Checa, explica que descubrió su vocación mientras estudiaba Arquitectura, carrera que ya ha acabado, al conocer a un compañero de estudios cristiano.

Stefano parte ahora a Praga, donde ya ha trabajado durante ocho meses, con confianza, pues es consciente de que Cristo es el único que salva.

«No quiero decir que por este motivo uno deja de ser responsable, pero esto te permite poner todo en las manos de Cristo, que es quien realmente salva», concluye.

Más información en la página web oficial de la Fraternidad de los Misioneros de San Carlos Borromeo: http://www.fscb.org.